Evangeline Lilly, Kate en Perdidos, nos cuenta sus secretos de belleza y estilo

Evangeline Lilly es actualmente uno de los rostros más bellos de la televisión. Su papel de Jane Austen en Perdidos la ha catapultado a la fama de manera proporcional al éxito mundial que ha logrado esta magnífica serie de culto. Pero ella brilla con luz propia y por eso, cuando ya tenemos la quinta temporada en DVD y Blu-Ray en las tiendas y estamos a las puertas de descubrir todos los misterios (o los que nos quieran desvelar sus guionistas) en la esperada recta final, hemos querido charlar con Evangeline y descubrir qué es lo que hace para cuidar su belleza, su forma física y su estilo. Y esto es lo que nos ha contado. 















WAPA: ¿Es divertido trabajar en Hawai?
EVANGELINE LILLY: Hawai es maravilloso. Estar en una playa y no en un estudio cerrado es maravilloso. Además, es un privilegio poder respirar este aire puro y fresco y no el aire contaminado de Los Ángeles. Es un lugar maravilloso e idílico, pero estar aquí tantos años también plantea problemas.



W: ¿Qué tipo de problemas?
E.L.: Hawai es muy pequeño Es muy húmedo. Hace mucho calor. Es un lugar muy anticuado. Es interesante porque Hawai es como un país dentro de un país. No se parece mucho al resto de los Estados Unidos. Yo soy de Canadá y no estoy acostumbrada a los trópicos ni al clima tropical así que me pasa factura. A veces me da la impresión de estar enferma, así que tiene sus cosas buenas y malas. El paisaje de Hawai es bellísimo y da gusto ver las montañas, las aguas transparentes y la arena blanca. Pero a veces no resulta fácil.
 
W: ¿Es muy duro trabajar con el calor tropical?
E.L: En Hawai nunca te sientes totalmente fresca debido al calor tropical. En Los Ángeles me siento mucho más fresca. La primera vez que vine aquí tuve que cambiar toda mi rutina de belleza, por llamarlo de alguna forma. Ahora todos mis productos son muy ligeros.



W: ¿Qué utilizas ahora?
E.L: Ahora utilizo un protector solar muy ligero como crema de noche y crema de día porque tiene que penetrar en las capas más profundas de la piel. Lo más importante en Hawai es protegerse del sol. Ahora también utilizo una sombrilla. Parezco una dama antigua con mi sombrilla, pero no me importa lo que piense la gente porque tengo que proteger la piel. 
 
W: ¿Puedes contarnos qué deporte haces y qué dieta sigues?
E.L: No he hecho nunca dieta. Y no he seguido nunca una dieta por la sencilla razón de que no creo en eso. Creo que tienes que estar saludable, pero nada más. Por eso no estoy demasiado espectacular en un vestido muy ajustado porque no soy anoréxica y mis brazos y mis piernas no son como palillos.



W: ¿Qué haces para mantenerte en forma?
E.L: Me mantengo activa. Siempre he sido muy activa, incluso antes de hacer Perdidos. Este trabajo me obliga a correr mucho, así que estar en el plató ya es una especie de minientrenamiento.



W: ¿Te apoltronas alguna vez en el sofá y comes comida basura?
E.L: No lo he hecho nunca porque no me gusta demasiado la comida basura. Nunca me gustaron las hamburguesas, ni siquiera cuando era pequeña. Cuando mis padres traían a casa pollo frito me ponía a llorar porque no me lo que quería comer. Era muy grasiento, no me gustaba.


W: ¿Qué importancia concedes al estilo y a la moda?
E.L: Siempre me ha gustado ir bien vestida, pero nunca he seguido muy de cerca la moda ni los diseñadores. Prefiero ir a tiendas de segunda mano que a los centros comerciales como el Beverly Center de Los Angeles. Pero siempre me ha gustado ir bien, con estilo. Creo que es una forma de expresión artística.



W: ¿A qué te refieres?
E.L
: Para mí, una cara es como un lienzo en blanco. Así que maquillarse es como pintar un cuadro y la ropa es como decorar una habitación, algo que me encanta. Me gusta mucho la decoración, hacer que los colores y la textura encajen con las formas. Así que me considero como una de esas formas a las que a veces añado color y textura.



W: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
E.L
: Me encanta leer, me gusta escribir y pintar. No estoy segura de que sea un hobby, y puede que suene extraño, pero me gusta el tema inmobiliario. He pasado los dos últimos años comprando y reformando casas para alquilarlas después. Ha sido muy divertido. Soy una persona hiperactiva, pero no me vuelve loca la vida social. Salir e ir de fiesta no me divierte. Para mí lo divertido es tener un proyecto. Lo que más me gusta es que me den un proyecto que tenga a que sacar adelante.



W: ¿Hace cuánto que escribes?
E.L
: He escrito toda mi vida y escribo todo el tiempo. Le dedico casi todo mi tiempo libre. Creo que actuar es maravilloso, pero no es mi verdadera pasión. Lo que me apasiona de verdad es escribir. Me encantaría tener éxito como escritora.



W: ¿Ya has publicado algo?
E.L
: No lo he intentado nunca porque soy muy cobarde. Pero cuando acabe la serie lo intentaré. En este momento sólo me puedo dedicar al trabajo. Soy ese tipo de persona que se entrega al cien por cien a lo que hace, que intenta hacerlo lo mejor posible y darlo todo. No me gustan las medias tintas, y no eso no he intentado publicar nada por el momento. Cuando acabe la serie perseguiré mi sueño.



W: ¿Qué escribes?
E.L
: Me gusta ver ficción y leer ficción, así que escribo ficción. Escribo de todo. Historias para niños, poesía, novelas, guiones de cine, relatos cortos… Lo que quieras. Si lo tengo en la cabeza tengo que escribirlo.



W: Si te conviertes en una escritora de éxito, ¿no te volveremos a ver en televisión?
E.L
: Nunca se sabe. La vida es demasiado interesante para cerrarse caminos. Creo que siempre leeré guiones y buscaré papeles que me interesen. Así que seguro que en algún momento vuelves a verme actuar. Pero las películas por las que me siento atraída son más pequeñas, más discretas, películas independientes donde impera el arte por encima del presupuesto. No me atrae demasiado la idea de ser una estrella de cine.



W: ¿Por qué?
E.L
: No sé, nunca me ha interesado. Nunca. Aterricé en este trabajo por casualidad. Fue un accidente porque soy una persona tremendamente reservada. Me gusta demasiado mi intimidad para convertirme en una figura pública. No me parece una idea atractiva.



W: ¿Cómo llevas eso de ser famosa?
E.L
: Me niego a serlo. Finjo que no me está ocurriendo. Le digo a la gente que no soy Evangeline Lilly porque no lo soy en mi vida privada. Soy otra persona. Así que finjo que no es real. Cuando se acercan a mí me suelen coger desprevenida y no sé reaccionar inmediatamente. Pero luego suelo contestar: “¿Qué pasa? ¿Me conocen?” Es la única forma de no volverme loca.



W: ¿Así que nunca aspiraste a convertirte en una persona famosa?
E.L: En mi casa no se veía la televisión, no veíamos películas y tampoco leíamos revistas con famosos en la portada. En mi casa no había mucho dinero y mis padres me enseñaron que el dinero no da la felicidad. El amor y la familia, eso es lo que te hace feliz. Y tengo esa convicción muy arraigada en mi interior. Siempre la he tenido. Nunca me interesó ganar dinero. Tampoco me interesaba la fama. Quería ser misionera. Es lo que intentaba ser antes de empezar este trabajo. Me había preparado para ser pobre el resto de mi vida y esa era mi meta. No me interesa ser famosa.