Kate Moss deslumbra para Longchamp

Kate Moss sigue reinando en el mundo de la moda y la prueba es la última campaña que ha firmado para Longchamp, donde la inglesa aparece irresistible transmitiendo su inconfundible estilo chic- vintage. La modelo acaba de presentar la colección que ha diseñado para la firma y que, por cierto, no ha defraudado. Elegante y muy chic, los bolsos de Kate Moss for Longchamp suponen un nuevo paso en la incursión de Moss en el mundo del diseño, tras el éxito cosechado por su trabajo para TopShop. 
La campaña publicitaria se realizó el 16 de octubre de 2009 bajo la lente de David Sims. Aqui te dejamos el diario de aquel día para que descubras lo que hubo detrás de las sensuales fotografías de la campaña.

7.00 h. Está lloviendo mucho cuando el primer coche deja Londres, adentrándose en el tráfico, hora punta, hacia Hertfordshire countryside. Es una de esas mañanas oscuras y húmedas que sientes que el sol nunca va a salir, pero – justo cuando los coches están pasando por las puertas de Wrotham Park – los primeros rayos pálidos alumbran milagrosamente el cielo, revelando exuberante el parque e instantes después la mansión.  La propiedad privada Wrotham Park, joya inglesa de la arquitectura del Palladio del siglo XVIII, nunca antes había sido testigo de una sesión de moda. Sus salones elegantes, repletos de obras de arte y muebles de la época, están costumbrados a abrirse para fiestas privadas – y fue en una de esas ocasiones, la primera vez que Kate Moss lo visitó como invitada. Junto con el fotógrafo David Sims, eligió Wrotham Park como localización para la campaña Kate Moss para Longchamp.

9.30 h. Llega David Sims, así como la estilista Katy England, íntima amiga de Kate.  Con la previa aprobación de la modelo, saca un guardarropa de piezas Vintage para Kate.

10.00 h. A pesar de confesar que la puntualidad no es su mayor cualidad, Kate Moss llega a la hora en punto. Siempre tan profesional, se sienta para que la maquillen y la peinen, charlando animadamente con la estilista de peluquería Guido y la maquilladora Lisa Butle, con quien ha trabajado tantas veces antes.

13.00 h. Las primeras fotos. David Sims y Kate han estado discutiendo la campaña al detalle semanas antes. Ambos apuestan por la atemporalidad y por la íntima calidad del blanco y negro. A penas se habla una palabra entre los pocos presentes. David Sims, uno de los fotógrafos de moda más respetados en el mundo, trabaja en silencio, dirigiéndose a su modelo únicamente con su mirada. De repente, la mirada de Kate es cautivada por un abrigo de piel de oveja perteneciente a una de sus asistentes. Se desliza sobre él, saboreando la sensación de la piel contra su piel desnuda y logra una pose Bardot-esque mientras se reclina con el bolso Glastonbury. En otra foto, posa sobre la repisa de una gran chimenea llevando el Ladbroke hobo. De alguna manera se las ingenia para transformar las poses más aristocráticas en su inimitable estilo rock’n’ roll. Después, frente a un espejo, sujetando
el Soho clutch, la cogimos en un momento de silenciosa contemplación, una bella mujer preguntándose lo que le deparará la noche.

19.00 h. Cuando llega el anochecer, Kate se prepara para irse. Instintivamente, ella ve la oportunidad de una última foto. En el asiento trasero de su Rolls-Royce vintage, con la bolsa de viaje Gloucester a su lado, se empieza a desnudar. David Sims capta la espontánea seducción del momento. Y entonces, habiendo ya demostrado lo que hace que ella sea el icono de la moda de nuestro tiempo, Kate Moss deja Wrotham Park detrás y vuelve a su hogar.

* La campaña completa la podremos ver a partir de mayo.