El trasplante de cabello, una solución para la alopecia femenina

La alopecia causada por factores eminentemente hormonales -la llamada alopecia androgenética- era hasta ahora cosa de hombres; sin embargo, y aunque no es muy habitual, cada vez más mujeres están sufriendo este problema. Las razones son principalmente dos: la predisposición genética y la alteración hormonal. Pero, además de estas causas, existen dos factores agravantes propios de nuestro ritmo de vida: el estrés y la ansiedad. Esto hace que mujeres que, en circunstancias más tranquilas, no tienen una carga genética suficiente como para expresar una alopecia de forma clínica, sí sufran un proceso desencadenante de alopecia androgenética debido a la aparición de estos factores coadyuvantes.



Asimismo, la alopecia no afecta de la misma forma a los hombres y a las mujeres. En ellos, la pérdida de cabello se manifiesta especialmente en la zona fronto-temporal (entradas), las sienes y la coronilla, mientras que en ellas es más notable en la zona superior del cuero cabelludo, a la altura de la raya, y la caída suele respetar la línea de implantación anterior.



¿Qué hacer para combatir la alopecia?



El primer paso es llevar una higiene capilar adecuada. Existe la creencia errónea de que lavar el cabello graso con frecuencia produce un efecto rebote; al contrario: si se permite que un exceso de secreción sebácea se mantenga sobre el cuero cabelludo, puede agravar la caída. Lo importante es utilizar productos que vayan acordes con las características del cabello y, hoy en día, la oferta está más que diferenciada. Nuestros productos básicos de belleza a este respecto deben ser 4: champú apropiado, acondicionador (siempre que nos lavamos el cabello y aplicado sobre el pelo secado con toalla), mascarilla (una o dos veces por semana, según necesidad) y un producto exfoliante y revitalizante para el cuero cabelludo que active la microcirculación.



En segundo lugar, debemos aplicarnos un tratamiento con productos que lleven Minoxidil. La aplicación tópica de este activo permite fortalecer el pelo de las zonas afectadas. Es eficaz en aproximadamente el 80% de los casos, pero requiere constancia (dos aplicaciones al día) y paciencia, ya que los resultados no se ven hasta pasados varios meses.



Por supuesto, la alimentación desempeña un importante papel en el fortalecimiento del cabello, por lo que es esencial la ingesta diaria de vitaminas, oligoelementos y aminoácidos. Si bien estos elementos no aseguran una ralentización o paralización del proceso alopécico, complementar la dieta habitual puede aliviar el proceso y apoyar los tratamientos restantes.



Cuando ya el problema es más serio y la cosmética ya poco puede hacer por nosotras, el trasplante de cabello se presenta como una solución cada vez más demandada por las mujeres: una vez que los folículos pilosos dejan de estar activos, la única esperanza es reemplazarlos. En general, la restauración del cabello a través de la cirugía estética consiste en trasplantar el pelo, junto con sus folículos (las raíces) de una sección determinada del cuero cabelludo e insertarlos en la zona calva. Eso sí, hay que tener en cuenta que la intervención tiene ligeras diferencias respecto al mismo proceso en hombres.


Dado que es una alopecia más difusa, se puede trasplantar menos cabello y, al extenderse más la zona tratada, los resultados son menos espectaculares. Debido a que la mujer también pierde cabello en los laterales, la zona donante se reduce, por eso es muy importante preservar el cabello existente, ya que sólo se puede usar pelo de la zona de la nuca. Las mejores candidatas serán aquéllas que conserven una densidad adecuada en esta parte donante, que viene a ser unos 100 pelos por centímetro cuadrado.



En algunas ocasiones, la pérdida de pelo en las mujeres acontece en la parte media anterior (zona frontal) de la cabeza debido a un proceso de fibrosis que conlleva la destrucción de los folículos pilosos. En este caso, hay que preparar la zona receptora previamente para que crezca el pelo trasplantado.

Lo más importante será siempre acudir a un centro especializado en el que contemos con todas las garantías. Un buen médico será capaz de imitar al máximo la distribución y dirección natural del cabello y los resultados, por lo general, suelen ser bastante satisfactorios, sobre todo en los casos leves y moderados, ya que a menor densidad previa los resultados serán más discretos. Eso sí, como todo en estética, lo mejor es ser realistas y ponerse en manos de un profesional honesto que diagnostique de manera eficaz el problema y nos avise de los resultados que realmente podemos esperar.


* Tratamiento disponible en Imema (Juan Hurtado de Mendoza 15, Madrid, Tel. 91 350 14 56).