Aliméntate bien estas vacaciones

Vacaciones en la playa, terracitas a media tarde, jornadas de piscina… en la época estival, tendemos a salir más a comer fuera, lo que conlleva, irremediablemente, un descontrol en nuestra alimentación que puede desembocar en un exceso de kilos una vez llegado el otoño y estabilizado nuestro ritmo de vida.

Hay que tener en cuenta que  “al comer en restaurantes, tendemos no sólo a multiplicar las cantidades de alimentos que ingerimos, sino también a aumentar el consumo de grasas animales y saturadas y postres grasos”, nos explica la Dra. Petra Sanz, miembro de la FEC y cardiólogo del Hospital Fundación Alcorcón. “Es importante recordar la importancia que cobran las verduras, legumbres, frutas o pescados en nuestra alimentación y consecuentemente en nuestra salud”, añade la especialista, “no es necesario pedir siempre lo mismo, debemos intentar comer de todo y abundar en lo más sano”. En fin, nociones básicas de buena alimentación que debemos aplicar todo el año, incluso en verano. 


¿Y cómo vigilar que nuestra alimentación no se descontrole cuando efectivamente cambiamos nuestros hábitos y ritmo de vida?

Pues para huir de este descontrol alimenticio en vacaciones basta con seguir 4 normas facilitas que nos ayudarán a mantener la línea este verano porque, desde luego, no es cuestión de echar por la borda semanas de dura operación bikini en 15 días de vacaciones, ¿no? 

Por ejemplo, antes que la carta, hay que empezar por elegir el restaurante adecuado. Hoy en día existen muchos restaurantes con “menús verdes” o “good for you” destinados a un conjunto de personas, cada vez más numeroso, que quiere mantener la línea y/o la salud cardiovascular. Incluso las cadenas de comida rápida se han visto obligadas a cambiar sus políticas proporcionando menús más ligeros e incluyendo las ensaladas y frutas en sus cartas.


Asimismo, una vez encontrado el restaurante óptimo, deberemos asegurarnos de que el aceite utilizado en esa cocina sea de oliva, puesto que éste, además de ayudar a disminuir los niveles de colesterol, beneficia el control de la hipertensión arterial, a diferencia de otros aceites vegetales como el de palma. “Aún así, es recomendable recurrir preferentemente a la comida al vapor, al horno, a la parrilla o a la plancha antes que frita aunque sea con aceite de oliva”, nos recomienda la doctora Sanz.


Los restaurantes, por norma, suelen servir los alimentos bastante salados, así que otra medida que podemos adoptar para mantener la salud cardiovascular es pedir que se cocine sin sal y añadir nosotros mismos posteriormente en el plato, de manera que controlemos la cantidad exacta de sodio que tomamos. “La ingesta desproporcionada de alimentos ricos en sodio es uno de los principales incentivadores del origen de la hipertensión arterial, el factor de riesgo más determinante y prevalente, tanto en pacientes con alguna enfermedad cardiovascular como entre la población general”, indica la especialista.



Si seguimos estos consejos y realizamos un poco de ejercicio diariamente, seguro que mantendremos nuestro índice de masa muscular en perfecto equilibrio.