Cómo alimentarnos bien en verano


El sol, el calor y el cambio de actividades propios del verano pueden influir negativamente sobre nuestro cuerpo. Para que esto no ocurra debemos tener en cuenta algunos cuidados que nos ayudarán a disfrutar mejor del verano, además de proporcionarnos buena imagen y buena salud. Hablemos de cómo debemos alimentarnos en la estación más caliente del año.

Nuestra piel puede estropearse por el exceso de sol, lo que nos indica que debemos protegerla con esmero. Esta protección no depende únicamente del uso de cremas anti UVA, depende también de una alimentación saludable que haga que nuestra piel sea más resistente. Para ello es necesario la incorporación de una dieta rica en vitaminas, minerales y antioxidantes.

La mejor opción para alcanzar buanas cantidades de estos nutrientes es el consumo diario de frutas y hortalizas, por ejemplo, vegetales de colorines, frutos secos, cítricos, algunas bayas o uvas tintas, zumos de frutas y aceite virgen de oliva.

El calor puede jugarnos una mala pasada. Una piel debidamente hidratada, además de lucir mejor, es más resistente a los factores externos que tanto daño pueden causarle. Incluir en nuestra dieta sopas frías hace que podamos incorporar buena cantidad de líquidos a nuestro organismo, sin olvidar lo mucho que se disfruta de un plato frío en verano.

Existe una gran variedad de sopas frías, gustosas y sanas. La sopa de pepino y eneldo, el gazpacho o el salmorejo son una buena opción. No debemos olvidar los beneficios que aportan las ensaladas crudas para una buena hidratación y para la incorporación de nutrientes y antioxidantes.

Otro elemento importante a tener en cuenta es la periodicidad y la cantidad de nuestras comidas ya que cambio de actividades durante el verano hace que cambien nuestros hábitos alimenticios. Aunque parezca difícil, debemos dividir nuestras comidas en cinco tomas diarias, sin perder de vista que comemos para alimentarnos, por lo que las cantidades deben ser moderadas.

Debemos evitar los alimentos y salsas con exceso de grasas y la repostería como rutina, optar siempre por las verduras a la hora de elegir las guarniciones en nuestros platos e incluir frutas frescas en nuestra dieta diaria. Una dieta variada y responsable hará posible que podamos disfrutar de un buen verano y de una buena mesa.