Consejos para una piel sana después del verano

El verano puede pasar factura a nuestra piel. El cloro de las piscinas, el exceso de sol y una incorrecta alimentación son  los causantes de que nuestra piel pierda su brillo natural y su elasticidad. La Academia de Dermatología nos brinda una serie de consejos para recuperar la salud y la belleza de nuestra piel.



En cuanto a la higiene, ésta debe ser suave, empleando Syndets o geles sin jabón de modo que no se elimine el manto ácido de la piel. Se pueden emplear exfoliantes corporales suaves las primeras semanas tras la vuelta de vacaciones, para mejorar así la penetración de las cremas hidratantes.

Es indispensable el uso de cremas hidratantes corporales después de una ducha corta con agua templada, insistiendo en las zonas más resecas como los pies y las piernas. Debemos emplear cremas hidratantes faciales cuyo excipiente esté adecuado a nuestro tipo de piel; y en cuanto al contorno de ojos, se debe cuidar con cremas o geles adaptados a esta zona más sensible de la piel.

Si notamos que empeora el acné tras el verano se debe acudir al dermatólogo para que indique el tratamiento correcto de modo que las lesiones no vayan a más.

Nunca se debe abandonar el uso de cremas fotoprotectoras faciales durante el otoño e invierno puesto que la radiación ultravioleta, tanto A como B, continúa llegando y dañando nuestra piel expuesta durante el invierno. Los rayos UVA para mantener el bronceado puede producir envejecimiento prematuro de la piel  y cáncer cutáneo, por lo tanto, debemos tener especial cuidado con su uso.

Se debe esperar un tiempo para la eliminación del bronceado antes de utilizar láser de depilación, pues el riesgo de quemaduras aumenta de forma considerable. Y algo muy importante, acudir rápidamente al dermatólogo si observamos que algún lunar ha cambiado de color, forma o tamaño durante el verano.

Disfrutar del sol y del verano a tope está muy bien, pero la salud de nuestra piel es cuestión de cuidados..