Salud para nuestros pies


Nuestro ritmo de vida, el cambio brusco de actividades, o el descuido pueden dañar nuestros pies. Síntomas como cansancio, dolor, ardor, calentura, nos indican que nuestros pies necesitan un poco de atención. Cuidemos nuestros pies no sólo por estética, sino también por salud.

Existen varias causas que pueden cansar nuestros pies, por ejemplo, el esfuerzo (largas caminatas, ejercicio físico, muchas horas de pie, etc) La incorrecta elección del calzado es otro elemento a tener en cuenta, el uso de zapatos estrechos no deja que circule bien la sangre y, cuando los tacones son muy altos, se fuerza la anatomía de pie desencadenando afecciones de columna.


Los problemas circulatorios y el exceso de peso es otro factor que influye negativamente en el cuidado de nuestros pies. Después del esfuerzo la sangre se acumula en ellos, por lo tanto, si la circulación es deficiente se produce la inflamación y el enrojecimiento. Por otro lado, la obesidad somete a los pies a una fuerza adicional nada favorable.


Para que nuestros pies estén sanos y bonitos debemos atender a una serie de recomendaciones que, en ocasiones, no tenemos en cuenta: evitar calzados apretados y tacones muy altos, en casa usar zapatillas cómodas, caminar descalzo de vez en cuando, mantener las uñas cortas, tratar los callos y cuidar la alimentación incorporando alimentos que favorezcan el riego sanguíneo.


La fitoterapia puede ser una herramienta adecuada para tratar nuestros pies cansados debido a las propiedades antiinflamatorias y relajantes de muchas plantas. Una alternativa eficaz es el baño con plantas medicinales, de este modo aprovechamos sus propiedades tónicas y calmantes que harán que el cansancio y dolor de nuestros pies desaparezcan.


Realizar baños de pies en un recipiente con agua caliente en el que se haya vertido un puñado de harina de avena es una buena opción. Los masajes con aceite de oliva ayudan a descansar los pies y activan la circulación de los mismos. La manzanilla reduce la inflamación y el dolor, realizar masajes con una infusión de esta planta resulta altamente gratificante para nuestros pies cansados.
 


Otra opción es masajear los pies con una crema en la que se haya disuelto un chorrito de jugo de limón, o realizar una infusión con salvia y romero y tomar un baño de pies durante quince minutos. Cuando nuestras afecciones sean de mayor magnitud debemos acudir a la atención profesional para que el tratamiento sea el adecuado.


Si seguimos estos consejos y cuidamos nuestros pies nuestro día a día será más gratificante. No olvidemos que salud y belleza van de la mano.