Amores de verano


¿Quién puede decir que no ha tenido un amor de verano? Este tema se ha convertido en un mito sobre el que podemos encontrar gran cantidad de películas, canciones, novelas, etc, que añaden pinceladas de romanticismo, pasión u olvido a una realidad que todos, de una manera u otra, hemos experimentado. ¿Qué hay de cierto en los amores de verano?


Verano y vacaciones suelen ir de la mano y, aunque así no fuera, esta época del año invita a un cambio hábitos que nos alejan de la rutina a la que estamos acostumbrados. Viajes, playa, chiringuitos, piscinas, terrazas, fiestas, amigos… son actividades que adquieren especial significación en épocas estivales, en las que también se pude colar el amor.



El cambio de rutina, de lugar y de actitud hace que podamos conocer a otras personas que, como nosotros, tienen como prioridad vivir el verano a tope, por ello no resulta raro que las posibilidades de ligar aumenten y que las circunstancias que nos rodean se muestren propicias para vivir uno de esos romances inolvidables. Tengamos en cuenta también que durante el verano nuestros cuerpos producen más melatonina, una hormona responsable del tono vital que nos pone de mejor humor y nos predispone al erotismo.



¿Por qué son los amores de verano los más recordados? Precisamente porque no esperamos mucho de ellos, no creamos expectativas que vayan más allá de los días que la coincidencia o el azar nos regalan. Los amores de verano no tienen tiempo para el enfado, para los celos, para el cansancio, saben que cuentan con poco tiempo y lo importante es vivirlo a tope, se entiende entonces que los guardemos entre nuestros mejores recuerdos.



El factor tiempo no importa en estos amores, lo importante es el momento, la magia del lugar, la puesta de sol, el mar, un beso… En el fondo sabemos que, muchas veces, estos encuentros de deben a una breve coincidencia llamada verano, y el verano pasa, las vacaciones se acaban y al amor se va.



Pero no nos engañemos, la infidelidad forma parte también de los amores veraniegos. A la hora de hablar de infidelidades, los expertos aseguran que ambos sexos sufren infidelidades a pesar de que el 88% de los hombres y el 93% de las mujeres manifiesten no haber sido fiel a su pareja durante el verano. Sin embargo, muchos de ellos aseguran que algunos de sus amigos íntimos ha sido infiel en esta época. Un 20% de ellos afirman incluso que alguien dentro de su círculo de amistades ha sido infiel con más de dos personas.



Como toda regla, los amores de verano también tienen sus excepciones. ¿Quién dice que de un encuentro de verano no puede surgir el amor, una relación que rompa la barrera del sol y del calor, o simplemente una amistad de esas que duran para siempre? Pensemos un poco y seguro encontraremos a alguien cuyo amor de verano ha pasado ya por varias estaciones del año.


¿Qué es lo verdaderamente importante de todo esto? Pues que el verano es un buen momento para conocer a otras personas, para abrirnos a las relaciones sociales, para pasarlo bien en nueva compañía y ampliar así nuestro abanico de amistades. Sea amor o amistad, seguramente saldremos ganando, siempre y cuando sepamos desterrar el olvido que hace del amor de verano solamente un bonito recuerdo.