No tengas miedo a la grasa

En la actualidad un gran número de dietas nos invaden por todos lados, pero en temas de alimentación más vale tener mucho cuidado. Hoy hablamos de la Dieta Atkins que recomienda la inclusión de todo tipo de grasas equilibradas, de manera que la ración de grasa quede cubierta a través de buenas elecciones de alimentos.

Conviene apuntar que todas las grasas se componen de tres tipos de ácidos grasos: mono, poli y saturados. Incluso el aceite de oliva, uno de los embajadores de las grasas saludables, contiene un 15% de grasa saturada. Un filete, que normalmente no se considera saludable, contiene un 51% de grasas mono saturadas.

A pesar de la creencia de que Atkins es la dieta de los filetes, los huevos y el tocino, Atkins promueve que los individuos consuman grasas saludables provenientes de alimentos ricos en proteínas como por ejemplo el pescado, las aves, la carne o los huevos. Además consumir aceite de oliva, frutos secos, cereales con otros alimentos vegetales aportan al cuerpo más grasa saludable para una alimentación equilibrada.

Con Atkins no se inhibe el apetito, pero sí que se proponen alimentos ricos en proteínas y nutrientes que sacian al individuo, por lo que entre la hora de la comida y de la cena no sentirá “ansias” de seguir comiendo. Pero en ningún caso se le inhibe el apetito.

A través de Atkins no se deja de comer, ni se incita a ello, sino que se enseña a qué se debe comer para que el cuerpo, de forma natural, queme su grasa acumulada. No se trata de cuánto comes sino de qué comes.

Tampoco es cierto que sea difícil de seguir ni que las personas se aburran de lo que comen porque hay muchísimas posibilidades y Atkins incide en la importancia de probar todas las combinaciones posibles con los alimentos permitidos. Por ejemplo: deben tomarse huevos, pero no es necesario que se coma un huevo duro cada día. Pueden tomarse en tortilla, revueltos, fritos, pasados por agua, duros, escaldados… hay multitud de posibilidades.
 
Asimismo, muchas veces se confunde la Dieta Atkins con la primera de sus fases. Si bien es cierto que en la primera fase (Inducción) no se puede comer fruta, es únicamente en esta fase, que dura 2 semanas. Después vuelve a incorporarse a la dieta. En cambio las verduras sí están incluidas desde el inicio, de hecho, más de la mitad de los alimentos que se consuman deben ser vegetales, por lo que las afirmaciones de este artículo no son ciertas.