La dieta que “repara” y “adelgaza”


La Doctora Cristina de las Heras, Doctora en Medicina y Cirugía de H&H Medicina Estética nos da estos sencillos hábitos para reducir lípidos (grasas) y azúcares (glúcidos). Bajo el nombre de dieta que “repara” y “adelgaza” conseguiremos depurar el organismo de los excesos cometidos durante el verano.

DESAYUNO

– Una pieza de fruta de temporada de unos 100 a 120 grs., garantiza el efecto antioxidante
– Un lácteo 0% de materia grasa (yogurt desnatado o 100 grs. de queso fresco)
– Una tostada de pan integral
– Té o infusiones

Si hemos cometido demasiados excesos con las grasas y el alcohol, deberíamos depurar nuestro principal filtro hepático, y para ello podemos recurrir a un remedio natural, que es tomar 20 minutos antes del desayuno una cucharadita de aceite de oliva y una cuchara de limón con un gran vaso de agua.

A MEDIA MAÑANA

Cuando hayan transcurrido entre 2 horas y ½ y 3 horas y ½ después del desayuno, proponemos:

– Una infusión + 2 lonchas de lacón o pavo.
Prohibidas las bebidas azucaradas y los refrescos, incluidos los light.

COMIDA

– Una generosa ración de las siguientes verduras, condimentadas con una cucharadita de aceite, media cucharadita de vinagre y sal con sensatez: acelgas, brócoli, borraja, calabacín, canónigos, lechuga, champiñones, endivias, espinacas, pepino, pimientos verdes o rúcula.

De manera más limitada (máx. 150 grs. / día) consumiremos tomates, alcachofas, espárragos pimiento rojo, setas, judías verdes finas y berenjenas.
o    Una ración de proteína animal:
– 150 grs. de ternera buey/vaca
– 200 grs. de pollo/pavo
– 200 grs. de pescado blanco
– 150 grs. de pescado azul

Mejor a la plancha, al horno o al vapor sin aceites añadidos. Se puede condimentar con especias deshidratadas (ajo en polvo, tomillo, orégano, laurel o pimienta).

MERIENDA

Para evitar estar en ayuno hasta la cena, tomaremos una tostada integral con una loncha de proteínas (jamón york), acompañado de una infusión depurativa: té rojo o verde.

CENA

La cena deberá ser más ligera porque el gasto energético va a ser menor. Proponemos: un primer plato de las verduras reseñadas anteriormente y una proteína animal (preferiblemente pavo, pollo o pescado) cocinado en horno, microondas, baño maría, cocción, en papillote, a la parrilla o a la plancha sin sobrepasar los 150 grs. de ingesta.

Una dieta sana y equilibrada que te hará afrontar el otoño con fuerza y energía.