Protegiendo las plantas, ¡ganamos todos!


La diversidad biológica es el fundamento de la vida en nuestro planeta y uno de los pilares del desarrollo sostenible.


Naciones Unidas ha declarado el 2010 como el Año Internacional de la Biodiversidad con el objetivo de minimizar las amenazas subyacentes contra el medioambiente, difundir los logros que hay ayudado a salvaguardar la diversidad biológica, alentar a la sociedad y gobiernos a tomar medidas para detener la pérdida de la biodiversidad y promover soluciones innovadoras para reducir el impacto negativo en la naturaleza.


Uno de los laboratorios que está concienciado con este objetivo es Pierre Fabre, que trabajan para garantizar la conservación de especies en peligro de extinción.


La filosofía de la empresa desemboca en la Phytofilière, una cadena que garantiza la seguridad, eficacia y trazabilidad de los extractos vegetales usados en la elaboración de los productos Klorane. Desde el cultivo de la planta, hasta la obtención del extracto vegetal, sigue una condiciones rigurosas en las que se respeta la planta, su origen, su entorno y sus necesidades para obtener un activo de máxima calidad. Así se consigue preservar la biodiversidad, desarrollar las economías locales y reducir al mínimo el impacto ambiental.


Además, en 2001 se abrieron las puertas del Conservatorio Botánico Pierre Fabre, en el suroeste francés, creado para difundir conocimientos botánicos, fomentar la conservación de especies en peligro de extiención a nivel mundial, transmitir el conocimiento del patrimonio vegetal y para la investigación agrónoma.


Especies amenazadas


En el mundo hay cerca de 254.000 especies de plantas con flores, de las cuales 85.000 están en proceso de desaparición. Sólo del 12% se mantienen ejemplares vivos en jardines botánicos. En Europa, están clasificacas unas 15.000 especies de plantas con flores y helechos, 800 están amenazadas o extintas y 70 ejemplares endémicos ya han desaparecido.


¿En qué podemos contribuir? En primer lugar no plantar especies de otros lugares de nuestro entorno, ya que pueden acabar con las autóctonas y, además, contribuir a la escasez de ciertas especies de plantas en su país de origen. Y, por supuesto, es importantísimo conservar intacto el medio natural no tirando basura, ni con feísimas acciones como tirar la colilla de un cigarrillo, ¡tarda dos años en biodegradarse!