Lipoláser para las zonas complicadas

Hasta ahora había zonas que realmente resultaban muy complicadas para la lipoescultura convencional y que, incluso, se habían hecho con el calificativo de “zonas tabú” por ser áreas que, una vez tratadas, cursaban con una recuperación larga y penosa y cuyos resultados de corrección no eran suficientemente buenos.

Estas zonas tabú son, principalmente, la cara interna de brazos y muslos, la papada, los rollitos altos del sujetador, la banana subglútea, el abdomen post gestacional, la cara anterior de las rodillas y los odiados michelines. Zonas complicadas que no responden a la lipoescultura y donde la piel no se comporta adecuadamente una vez que se ha disminuido el volumen.

Afortunadamente, la solución parece que ha venido en forma de lipoláser, una técnica que permite una recuperación en 48 horas (en lugar de las dos semanas de la liposucción convencional), solo te hace llevar faja durante una semana (en vez de un mes como) y favorece una retracción de la piel inmediata o regular, con lo que, una vez eliminada la grasa, la piel se queda firme y en su sitio, lo que supone el mayor avance en este tipo de tratamientos.

La utilización de un láser específico para destruir la grasa y reducir volumen permite trabajos más precisos y delicados, por lo que es un procedimiento que da muy buenos resultados en estas zonas.

El precio, eso sí, es a partir de 3000 euros la zona pero los resultados son, definitivamente, mucho más eficaces.