Una relación en el trabajo, ¿por qué no?

¿Te has enamorado alguna vez de un compañero de trabajo? Seguro que hay alguno que te hace ir a trabajar mucho más contenta por las mañanas. Son cosas inevitables, la cercanía, el trabajo en equipo o compartir los problemas pueden “acentúar” la confianza entre los empleados.

Nada menos que la mitad de los españoles aprobaría una relación sentimental con algún compañero de trabajo. Así lo revela una encuesta publicada por Randstad, en la que un 33% de los trabajadores estaría dispuesto a tener un amorío en el trabajo, aunque es curioso como esta cifra aumenta hasta el 47% si se elimina a los jefes de la ecuación, ¡se nota que se les tiene más respeto!


Este dato adquiere una mayor importancia si se comparara con el informe de Randstad “The World of Work“, en el que se asegura que los trabajadores buscan jefes cercanos, pero siempre respetuosos, que se mantengan al margen de su intimidad.


Donde hay amor…


…no hay ley que valga. En España las relaciones sentimentales en el trabajo no están reguladas, lo máximo que se encuentra son pronunciamientos judiciales en casos de acoso laboral, que ya es un tema más serio.


¿Sabías que en EE.UU. les hacen firmar un “contrato de amor”? ¡Qué bonito! es como estar casado en el trabajo, aunque las empresas lo hacen para evitar posibles consecuencias derivadas de esta relación.


Durante mucho tiempo, las relaciones han estado mal vistas en las empresas pero poco a poco esto empieza a desaparecer, ¡porque hay cosas que no se pueden evitar! y al final, se pasan tantas horas en el trabajo que puede que salte la chispa donde menos te imaginas. Eso sí, hay que tener en cuenta esta regla de oro: separar la parte profesional de la personal y nunca llevar los problemas de uno a otro ámbito.