El pan, un básico de la alimentación.

¿El pan engorda? Este es uno de los puntos que más nos replanteamos a la hora de hacer cualquier dieta. ¡Es hora de romper falsos mitos! El pan es uno de los alimentos más saludables de la dieta mediterránea, el truco está en saber como tomarlo.


Suprimir el pan de la dieta suele ser el primer paso de muchas personas para bajar de peso, pero hay que tener en cuenta que el pan, por sí sólo, no engorda y aporta la cantidad recomendada para que no nos falte la energía a lo largo del día.

Lo que realmente aumenta las calorías del pan es el acompañamiento como mermeladas, mantequillas, embutidos, salsas, etc. ¡Esto es lo que hay que evitar para que el pan sea un alimento saludable! El truco está en no mezclarlo con otros hidratos de carbono, consumirlo sólo es la mejor opción.


¿Qué nos aporta el pan?


El pan es fuente de proteínas vegetales, procedentes del grano de cereal. En el pan de trigo abunda el gluten, cuyo valor nutritivo es equiparable a la carne, el pescado o el huevo. También nos aporta una buena cantidad de vitamina B y de elementos minerales como fósforo, magnesio y potasio.


De todas las variedades de pan, los que resultan más beneficiosos y saludables son los de cereales o los integrales, porque aunque aporten el mismo número de calorías tienen una alto contenido en fibra que ayuda a regularnos el tránsito intestinal y a sentirnos mucho mejor, por dentro ¡y por fuera!

Tipos de pan, ¿cuál elegir?


Elegir el pan integral, pseudo-integral, de salvado, de centeno u otros cereales nos aportará más vitaminas y minerales que el blanco, además de un extra de fibra con una cantidad similar de nutrientes. Este tipo de pan está especialmente indicado para aquellos que sufren estreñimiento, diabetes, colesterol o siguen alguna dieta de adelgazamiento.


El pan de molde es muy similar al pan blanco pero ¡ojo! le añaden grasas para mejorar su sabor, así que mucho cuidado con éste. Mejor elígelo integral, ¡es mucho más saludable! Lo mismo pasa con los biscotes, el valor nutritivo es similar al del pan pero debes tener cuidado con las grasas añadidas, que aunque le aporten un mejor sabor, no es recomendable como acompañamiento de dietas.

También encontramos en el mercado el pan sin sal, ideal para quienes llevan una dieta baja en sodio, o el pan sin gluten, para personas celíacas.


Así que, ya sabes, ¡no le tengas miedo al pan! Sólo hay que saber elegirlo…