Por favor, nada de locuras

No nos cansaremos de repetirlo: la salud es belleza y, si no nos cuidamos debidamente, las consecuencias las pagaremos caras.

Nuestro cuerpo merece nuestro mimo, que atendamos y colmemos sus necesidades y que lo tratemos con respeto.

Por eso, dietas que se basan en ingerir apenas 500 calorías e inyectarse una hormona, que a saber qué efectos secundarios puede tener, nos parece un atentado directo a la belleza, a la salud y a la vida en general.

Nos espantan este tipo de cosas, así que queremos hacernos eco de una advertencia que ha hecho el doctor Claudio Mariscal, responsable de Medicina, Endocrinología y Nutrición del espacio Slow Life House.


Resulta que en EEUU y Europa ha saltado la alarma por la reaparición de una nueva “dieta milagro” basada en el uso de la hormona HCG y en un plan alimenticio de tan solo 500 calorias.

Esta hormona es, en realidad, la Gonadotropina Coriónica Humana, más conocida como la hormona del embarazo y es la que detectan en la orina los test de embarazo caseros.

Según nos informa el doctor, “esta hormona, que en España se vende exclusivamente con receta para tratamientos de fertilidad, fue descubierta en 1930, y aunque inicialmente se pensó que podía servir de coadyuvante en las dietas de adelgazamiento, posteriormente se demostró que no sólo no era así, sino que además puede provocar trombos, problemas renales, depresión y trastornos vasculares“.

Así que, aunque es conocida desde hace tiempo, la alarma ha saltado porque, si bien en las farmacias no se despacha sin receta, se puede adquirir de forma ilegal a través de Internet.

El doctor Mariscal explica los graves riesgos que conlleva: “Ni que decir tiene lo absurdamente peligrosa que resultaría esta “dieta” sin más. Se basa, por un lado, en aportar únicamente 500 calorías al día, lo que supone tener a la persona prácticamente en ayuno. Esto obliga al organismo a recurrir a la combustión de sus reservas, sí, pero no sólo de la grasa. También se empezará a “autodigerir”, como hacen las personas con trastorno de la conducta alimentaria. Si a esto añadimos que se inyecta una hormona que no tiene esa indicación bajo ningún concepto, y sobre la que realmente no se tienen más que constancia científica negativa de lo que supone inyectársela (trombos, infartos, tromboembolismo pulmonar, cefaleas, patología mamaria…), no hay más que sumar dos errores para tener un peligrosísimo desastre”.


Lo que nos parece increible es que si ponemos en Google “hormona HCG” nos salen un montón de entradas en las que se recomienda su inyección para adelgazar porque se puede perder hasta un kilo diario. Pero chicas, hagamos caso a los expertos y huyamos de este tipo de “tratamientos” que lo que hacen es poner en riesgo nuestra salud.

Para adelgazar no todo vale; la belleza es algo que no tiene nada que ver con este tipo de locuras.





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