Kate nos vuelve a deslumbrar


Los Duques de Cambrige han vuelto a acaparar todos los flashes, y es que, un año más, la Familia Real británica ha presidido la espectacular ceremonia de la Orden de la Jarretera, la caballería más antigua del Reino Unido, cuyo desfile estuvo presidido por la Reina Isabel II y que tuvo como protagonista a Kate Middleton, como nueva integrante de la familia real. 


Como manda la tradición, los miembros de la realeza desfilaron por el Palacio de Windsor, acompañados por el Príncipe Guillermo de lo más impecable y elegante.


El heredero a la corona se convirtió hace dos años en el caballero número 1.000 y, como el resto de la tropa, asistió a la ceremonia religiosa que se celebró en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, vestido con el atuendo que en su día luciera su antepasado, el rey Eduardo III.


Capa de terciopelo azul marino, adornada con grandiosas condecoraciones, y vistoso sombrero con una inmensa pluma blanca. Así vistió el Príncipe Guillermo ante la atenta mirada de su mujer, que compartió un lugar destacado junto a la Duquesa de Cornualles.


La Duquesa de Cambridge volvió a acompañar a la Familia Real en este acto oficial, pero esta era la primera vez que lo hacía como un miembro más, consiguiendo acaparar, otra vez, todas las miradas gracias a su acertado estilismo.


Para esta ocasión, Catalina Middleton lució un vestido de seda en tono gris perla con abrigo de Katherine Hooker, tocado de Philip Treacy y clutch a juego. A su lado, Camilla Parker Bowles, con atuendo parecido, salvando las evidentes diferencias, pero de color oro y pamela en vez de tocado.