El sueño multiplica la probabilidad de accidentes

En aproximadamente el 16% de los accidentes de tráfico, está implicada la somnolencia. La mortalidad de los mismos se multiplica cuando el sueño está implicado (el 11,4% frente al 5,6%) según datos del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y el Sueño de la Sociedad Española de Neurología (SEN).


Entre el 20 y el 25% de la población subre algún tipo de patología del sueño y el 4% lo sufre de forma crónica (unos 900.000 conductores) y, aunque la causa más frecuente es la falta de horas de sueño, el consumo de algún fármaco, alcohol o el exceso de calor también provocan somnolencia en los conductores.


“Diversos estudios han demostrado que conducir somnoliento, si se ha dormido  5 o menos horas o si se conduce entre las 2 y las 5 de la madrugada, está asociado a un incremento sustancial en el riesgo de accidentes de tráfico graves o con resultado de muerte. Si los conductores fueran conscientes de la importancia de eliminar estos comportamientos, se podría reducir la incidencia de accidentes de tráfico”, explica la Dra. Gemma Sansa Fayos, Coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la SEN.


También hay que tener en cuenta trastornos como la apnea o el síndrome de las piernas inquietas. El primero de ellos afecta a un 2-4% de la población adulta, siendo los más frecuentes los varones de edad madura con sobrepeso y las mujeres en edad menopáusica.


Es recomendable seguir una serie de consejos para que el sueño y sus síntomas, no nos amarguen las merecidas vacaciones que llevamos todo el año esperando:


– Dormir más de cinco horas antes de conducir


– Evitar conducir entre las dos y las seis de la madrugada y de la tarde.


– Evitar las comidas copiosas.


No consumir alcohol, tóxicos ni fármacos depresores del sistema nervioso.


– En caso de somnolencia, parar y descansar al menos 30 minutos.


– Realizar paradas frecuentes para evitar la monotonía.


– No adoptar posturas excesivamente relajadas mientras se conduce.


– Evitar las temperaturas elevadas en el vehículo.


– Y, si aún así persiste la somnolencia, se recomienda consultarlo con un especialista porque puede existir un trastorno de sueño más serio.