Un aceite de lujo a tu alcance

Conocido como el oro líquido de Marruecos, el aceite de argán ha tenido un auge sin precedentes en los últimos años, pero ¿qué le ha dado la fama y el prestigio a este componente?


El aceite de argán está compuesto por ácidos grasos esenciales, además de Vitamina E y de aceite de oliva.


Para lo que sirve, fundamentalmente, es para regenerar las células de la piel, además de considerarse como un producto antiarrugas de gran valor. En Marruecos fueron las mujeres las que empezaron a descubrir sus propiedades, aplicándoselo cuando estaban embarazadas para evitar las estrías de la piel.


El gran beneficio del aceite de argán es su acción anti-edad e hidratante, aportando a la piel un aspecto mucho más terso, suave y limpio por su acción regeneradora. Y no sólo rejuvenece la piel, si lo aplicas sobre el cabello te aportará fuerza y brillo, así como una hidratación perfecta.


Otra de las funciones importantes es el alivio de las quemaduras producidas por el sol y su acción contra el acné, aunque en general es bueno para cualquier enfermedad que afecte a la piel, como la psoriasis.


Además, se puede usar para limpiar las heridas, ya que también es un buen antiséptico y gracias a sus propiedades naturales su uso en los masajes permite que penetre perfectamente en la piel, aportándole hidratación, suavidad y firmeza.


En el mercado existen una gran cantidad de productos que contienen aceite de argán (desde lociones para el pelo, hasta geles, lociones o cremas para el cuerpo), búscalos porque esta propiedad ya es una lujosa aliada de la belleza.