“Hacer un musical es un auténtico reto”


Lucía Jiménez se adentra en el mundo de los musicales y protagoniza “Hair”. Mezcla así sus dos grandes pasiones profesionales: la interpretación y la música. Además, ha contado con la inestimable ayuda de su hermana, Rebeca Jiménez, que recientemente ha sacado un disco. 
 


Lucía tiene entre manos la grabación de “La República” y el musical de “Hair”, además del cuidado de su pequeño de un añito. La actriz ha cumplido, este pasado septiembre, tres años junto a su marido, el también actor Benito Sagredo.


¿Cómo te has sentido en este musical?
Ya había hecho la película “Los dos lados de la cama” y en teatro “Al otro lado de la cama”, pero nunca había hecho un musical con bailarines, con 29 actores, con una tribu. Está siendo una experiencia buenísima y un reto.


¿Qué ha sido lo más difícil para ti?
A nivel vocal esto está lleno de cantantes que vienen de otros musicales y, al principio, me preguntaba si yo estaría preparada. No es que me sintiera en desventaja, sino que nunca antes lo había hecho y bueno, hemos trabajado mucho. Ahora soy una más.


Tu hermana sí que es cantante, ¿qué te ha enseñado ella?
Yo la admiro mucho porque ha demostrado que es muy valiente, ir cada noche a cantar a un sitio y estar probando, es duro para la voz. Sí que me ha dado consejos, sobre todo de confianza, de calentar la voz y beber mucha agua…


Que prefieres, ¿música o interpretación?
No podría elegir, me gusta igual, o mejor dicho, me gusta diferente. Ni más ni menos.


De todo lo que has hecho, ¿con qué te quedas? ¿En qué te sientes más cómoda?
Me siento más cómoda haciendo cine porque es lo que más he hecho en toda mi carrera y ahí es donde siento que estoy en casa. Pero como reto, para mí, es el musical porque tienes que hacerlo todo a la vez: cantar, bailar y actuar. Y aquí no hay un corte para volver a repetir.


¿Qué película recuerdas con más cariño y de cuál tienes mejores momentos guardados?
No tengo una solo, porque tengo muy buenos recuerdos de todas. Aunque por escoger una, diría que “La buena vida”. Fue mi primera película y la hice con David Trueba y tenía 16-17 años. Esa es de las que recuerdo con más cariño.


¿Qué supuso para ti la nominación al Goya?
No me lo creía. El día que me enteré, era el día de los santos inocentes. Estaba durmiendo en casa de una amiga y me llamó mi madre diciéndome que estaba nominada a los Goya. Le dije que dejara de hacerme la broma y ella me dijo que comprara la prensa…


¿Cómo planteaste tu futuro a partir de ahí?
Yo siempre he querido ser actriz. Desde los cuatro años lo tenía clarísimo. No sé explicarlo pero mi familia así lo ha vivido y veían que yo mantenía esa idea. Una vez que hice mi primera película pensé que ya lo había conseguido, ya era actriz y pensé que era el momento de estudiar. Empecé en la universidad y me salían muchos proyectos. Al final he acabado por convertirme en una actriz profesional.


Tu marido también es actor. ¿Cómo os compagináis?
Pues muy bien. Nos compaginamos las agendas para vernos.


¿Y tu hijo?
Pues con un año todavía no ha dado muchas señales de interesarse por el mundo artístico. (sonríe) A lo mejor es bailarín.


¿Qué compartes con tu personaje en “Hair”?