Alimentación ¡según tu edad!

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una dieta equilibrada y completa debe aportar de 50 a 55% de hidratos de carbono, 15% de proteínas y de un 30 a un 35% de grasas.

Pero no en todas las etapas de la mujer se debe comer lo mismo, cada tramo de edad requiere de unos nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo.

En la etapa de los 20 es conveniente tener un aporte extra de calcio para favorecer el desarrollo óseo que puede provenir de leche y derivados, legumbres o pescados. Además, se debe prestar especial atención a las proteínas, una ración de carne al día es fundamental para cubrir las necesidades de desarrollo de los músculos.

Hay que tener especial cuidado en esta etapa de los posibles desórdenes alimenticios por querer estar demasiado delgadas o, el caso contrario, no abusar de la alimentación que en un futuro puede desarrollar obesidad. Los padres cumplen un papel fundamental para que los hijos lleven una dieta sana combinada con algo de ejercicio para que se vean bien y no caigan enfermos.

Ya en la etapa de los 30 es importante el consumo de alimentos ricos en ácido fólico como el germen de trigo, las verduras de hoja, las legumbres o el huevo. Esta vitamina del grupo B ayuda a prevenir la formación de la espina bífida en el bebé en caso de estar embarazadas.

En la década de los 40 hay que empezar a disminuir las grasas saturadas provenientes de quesos grasos, fiambres o fritos, y los azúcares simples como las golosinas y bebidas azucaradas o gaseosas. Es muy importante introducir algo de actividad física en esta etapa para que el metabolismo no “olvide” quemar las grasas que le sobran.

Por último, durante la menopausia que se suele manifestar a final de la década de los 40 y durante los 50 es cuando hay que cuidarse a conciencia. La disminución de estrógenos hacen que muchas mujeres tengan tendencia a engordar por lo que hay que reducir el aporte calórico de la dieta.

Verdura, fruta, pescado, carnes magras o blancas, y un aporte especial de calcio, Vitamina D y fósforo para reforzar los huesos ya que durante esta etapa se empieza a perder la masa ósea.