¿Ser social o individual?

“El hombre que no reconoce que necesita la vida en sociedad o es un dios o es una bestia”, decía Aristóteles.

Desde esta reflexión de este filósofo han sido innumerables las aportaciones científicas en el estudio del ser humano y su condición vital. Sin embargo, en la actualidad se camina hacia un comportamiento cada vez más aislado, ensimismado, distante. El ritmo frenético de trabajo, las necesidades diarias que debemos cubrir y un sinfín de “peros” que suponen un freno evidente a la realización personal.

El famoso psiquiatra Luis Rojas Marcos aconseja siempre una vida afectiva satisfactoria, que pasa por vínculos que seamos capaces de nutrir día tras día. En un día arduo de trabajo, una llamada telefónica o la visita a un amiga son salidas psíquicas saludables.
Es curioso que a menudo pasen los días y tan solo tengamos relación estrecha con el ordenador o similar. En un momento en el que toda la información que precisemos queda a nuestro alcance, resulta sospechoso que los enclaves más visitados sean los “chat” de Internet, las relaciones virtuales.

Quizás esto sea un testimonio más del individualismo del que somos partícipes en nuestros días, somos seres solitarios.

1. Contacto social: Desde que nacemos el contacto social es crucial en el desarrollo físico y orgánico personal.

2. Reflexión: Es importante darse el tiempo necesario a uno mismo para la reflexión interna sobre cómo vivimos.

3. Comunicación: Hay que ser coherente con las necesidades naturales y dar rienda suelta a la comunicación real.

4. Superación: Problemas de comunicación como la timidez se pueden superar a través de terapias.