Piel elástica: No es sólo evitar la flacidez y las arrugas

La salud empieza por la piel. Es ella la primera que protege a todo el organismo de las agresiones externas, de los cambios de temperatura, al igual que refleja como si de un espejo se tratase, las carencias o alguna dolencia secreta de la que es difícil darse cuenta, como las alergias o la falta de vitaminas.

Por este motivo, el cuidado diario y constante de la piel es básico y no debe limitarse unicamente al del rostro y a ciertas zonas del cuerpo como el cuello o el pecho por temor a las arrugas o a que pierdan su elasticidad. Así, mediante la hidratación y nutrición habitual de la piel de todo el cuerpo se contribuye no sólo a evitar la flacidez y a retrasar los primeros signos de la edad, sino que además se cuida la salud.

Aunque la lucha sea intensa, lo cierto es que las células de la piel, conocidas como fibroblastos, dejan con los años de fabricar colágeno y elastina, proteínas que forman el colchón de la piel y que se encargan de su estiramiento y recuperación.

De ahí, que se recomiende utilizar cremas hidratantes antes de que comience este inevitable proceso de aflojamiento de los tejidos, ya que, de alguna manera, se ha comprobado que se consigue retrasar y, si lo que se aplica es crema reafirmante, incluso se llega a atenuar notablemente.