Dientes blancos

Devuelve el color natural a la sonrisa


Hay múltiples agentes como el café, el tabaco o los cítricos que oscurecen poco a poco los dientes. Una buena higiene dental, junto a un uso moderado de colutorios fluorados, retrasa la aparición de manchas y fortalece el esmalte aunque, a largo plazo, es habitual que se desarrollen manchas y se oscurezcan los dientes.

Existen tratamientos de aplicación ambulatoria o clínica y técnicas de mantenimiento a seguir bajo la supervisión del odontólogo. Según se requiera un blanqueamiento uniforme (toda la arcada dentaria) o individual (dientes no vitales), se siguen distintos procedimientos. aunque la tendencia es utilizar técnicas mixtas que combinen una fase clínica y otra en el domicilio.

A nivel clínico, el blanqueamiento se logra con un gel que contiene un componente fotoactivador, y la fuente de luz puede ser una lámpara halógena de polimerizar, luz de plasma… Se obtienen transformaciones químicas que dan, como resultado la ruptura del pigmento que ocasiona la mancha.

Con el tratamiento ambulatorio se realizan moldes de la dentadura para hacer férulas, que incluyen el agente blanqueador (peróxido de hidrógeno o carbamida). Se usan durante un mes, por la noche.
Ambos métodos gozan de óptimos resultados pero el tono final variará según el estado inicial del paciente.


1- Es necesaria una LIMPIEZA DENTAL exhaustiva antes de someterse a cualquier tratamiento de limpieza, pues de esta manera se eliminarán previamente las manchas externas.


2- La HIPERSENSIBILIDAD es un efecto secundario frecuente que puede aparecer, de manera transitoria, tras realizar
un tratamiento blanqueador, ya sea clínico o ambulatorio.


3- Los RESULTADOS del tratamiento variarán según el tono original del diente pues, aunque el esmalte es transparente la cantidad de dentina que forma la pulpa dental le da color.


4- Un DIENTE NO VITAL requiere tratamiento clínico. Se hace un blanqueamiento interno que inocula el agente blanqueador donde debiera estar la pulpa.


5- Existen OTROS PRODUCTOS como tiras ajustables, chicles… que conviene utilizar tras los tratamientos aunque también pueden ser preventivos.