La proteína UCP

Investigación sobre la eliminación de grasas


Se han desarrollado diversas teorías en base a los conocimientos sobre el metabolismo en los seres humanos.
Adquirimos la energía que necesitamos a través de los nutrientes. Esta energía, que se materializa en la molécula de ATP como elemento energético principal, se transforma en trabajo y calor.

El trabajo es variado desde el que empleamos para restaurar células y tejidos, hasta el mecánico del ejercicio y la actividad física normal.

El trabajo constituiría la energía útil, de modo que lo que se disipa en calor sería la energía inútil. Desde hace algún tiempo se conoce el gen de una proteína, la UCP, que es capaz de “quemar” la grasa, de una manera que liberaría sólo energía inútil, en forma de calor. Los ácidos grasos liberados no pueden volver a constituirse en tejido adiposo y volver a acumularse.

La UCP sólo se encuentra en un tejido graso que el adulto tiene en muy pequeña cantidad, el tejido adiposo marrón. Éste sí tiene importancia en el recién nacido, que necesita esa fuente de calor.

Se han descubierto moléculas “hermanas”, UCP-2 y UCP-3, que sin embargo sí se encuentran en el tejido adiposo blanco, fuente de energía para situaciones de necesidad, pero que se deposita de forma indeseable cuando no hace falta.