Un estudio investiga los efectos beneficiosos del caldo

Un equipo dirigido por el Dr. Fernando Azpiroz, del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) está desarrollando un proyecto de investigación que tiene por objetivo demostrar la capacidad de los alimentos para mejorar el confort digestivo y las sensaciones agradables en el organismo.

El estudio, que se realiza en colaboración con Gallina Blanca Star, se inscribe en el marco del proyecto de investigación en alimentación y salud Henufood, aprobado y financiado en parte por el Ministerio de Ciencia e Innovación, en el que participan 9 empresas y 11 hospitales y centros de investigación de toda España.


“Se trata de un estudio integral sobre la respuesta de los alimentos con la hipótesis de que el aparato digestivo puede ser el origen de sensaciones placenteras. Nuestro objetivo es demostrar que un alimento, en este caso se toma el caldo como modelo, puede mejorar el bienestar tanto en condiciones normales como en situaciones de inapetencia”, explica el Dr. Azpiroz.


A pesar de que el caldo o sopa está considerado en la cultura popular como un alimento con propiedades para asentar el estómago y mejorar, en general, el confort digestivo, hasta hoy no se habían realizado estudios clínicos que permitan demostrar esta relación científicamente.


El estudio, que finalizará en el 2013, comprende 2 fases que se llevan a cabo con modelos experimentales in vivo, con el objetivo de estudiar, por un lado, la capacidad saciante de los alimentos con bajo contenido calórico como el caldo y, por otro lado, la generación de sensaciones placenteras.


El estómago, nuestro segundo cerebro
La investigación plantea estudios sobre la función del trato gastrointestinal. En concreto, se investigará la respuesta del aparato digestivo, y la capacidad saciante del caldo en distintas situaciones fisiológicas, utilizando modelos experimentales de hambre y saciedad.


Los problemas digestivos como la distensión abdominal, pesadez o molestias, que pueden  influir negativamente en la calidad de vida son muy habituales en nuestra sociedad. Se calcula que un 30% de la población está afectada por trastornos funcionales digestivos, aquellos en los que no se encuentra una causa orgánica detectable por métodos diagnósticos convencionales.



Los beneficios del caldo
Las sopas y los caldos son una buena opción para asegurar los niveles de hidratación que nuestro organismo necesita. El cuerpo humano está compuesto entre un 60 y 70% de agua, y la pérdida de líquido durante el día es constante (sudor, orina, etc…).  Además, el caldo es un alimento con una baja aportación calórica, y uno de los objetivos de este estudio es demostrar que facilita la digestión.


La Fundación de la Dieta Mediterránea recomienda incrementar el consumo de sopa actual y tomarla mínimo 4 veces por semana. Por sus beneficios nutricionales y su importante papel en las necesidades de hidratación de nuestro organismo, es un alimento apto para cualquier persona y para cualquier momento del día.