Serum, eficacia concentrada

Hasta ahora, los cuidados básicos para la piel eran limpiar, tonificar e hidratar y, una vez a la semana, aplicar un exfoliante y una mascarilla apropiada. Recientemente ha aparecido un nuevo producto destinado a hacer más efectivos los tratamientos de belleza: el serum.


Nuestra piel está sometida, cada vez, a más agresiones, algunas provocadas por nosotras mismas, como las derivadas del consumo de tabaco, alcohol o una mala alimentación; y otras debidas a factores medio ambientales de los que difícilmente podemos escapar. Cuidarla y protegerla con un mimo extremo es un requisito imprescindible si queremos mantener una buena calidad cutánea ya llegada la madurez.


Las casas cosméticas se esfuerzan, constantemente, por innovar y, sobre todo, por encontrar fórmulas ultra eficaces.
La razón es que se enfrentan a consumidoras cada vez más exigentes, que demandan productos que les aseguren unos buenos resultados, sin tener que pasar por el quirófano.

Sabemos que la genética desempeña un papel fundamental; sin embargo, tenemos a nuestra disposición multitud de productos cosméticos que desafían nuestros códigos internos y nos ayudan tanto a solucionar problemas específicos como a mantener la salud de la piel.


Uno de los más novedosos es el serum. Las principales marcas ya incluyen siempre uno, o incluso varios, para distintas partes del cuerpo, en sus diferentes líneas de tratamiento, pero, ¿qué es realmente el serum y para qué sirve?



ACTIVOS CONCENTRADOS


José Manuel Deblas, director científico de Laboratorios Vichy, nos cuenta que “el serum es una fórmula cosmética que se caracteriza por aportar un concentrado de activos mayor que una emulsión o una crema habitual y que, además, permite una penetración más rápida y fácil en la piel de todos los principios activos que contiene”.



Una de las propiedades principales de este producto es que su excipiente (sustancia que sirve para hacer de vehículo de la fórmula pero que no tiene una función cosmética específica) incorpora las denominadas siliconas volátiles que, al contacto con la piel, se evaporan, haciendo que el producto penetre mejor.



Dependiendo de la mayor o menor pureza de estas siliconas, la volatilización será más o menos intensa. Estas siliconas le aportan, además, su característico color transparente o traslúcido. La composición del serum es mucho más rica y bastante superior en principios activos a las cremas convencionales, una diferencia que se aprecia, también, en su textura más ligera, y en su absorción más rápida.



¿ES NECESARIO?
Las acciones verdaderamente imprescindibles para el cuidado de la piel son la limpieza y la hidratación y, a medida que va perdiendo capacidades, la aplicación de cremas con efecto reafirmante y antiarrugas. José Manuel Deblas explica que “más que pensar en si un serum es necesario o no, hay que entenderlo como una fórmula de tratamiento mucho más concentrada que, en realidad, va a servir de complemento a los cuidados diarios”.

El experto de Vichy añade que este producto será esencial cuando responda a una necesidad específica de la piel y constituya en sí mismo un tratamiento más intensivo, destinado a tratar un problema concreto. Así, el serum tendrá la función de suministrar el aporte extra necesario de activos cosméticos que la piel pide en determinados momentos.

En realidad, constituye un cuidado profundo ante alguna carencia cutánea. Una situación que se da, sobre todo, a partir de los 35 años, cuando la piel empieza a mostrar unas deficiencias más marcadas. Esto no quiere decir que las pieles jóvenes no precisen de la utilización de un serum.

Deblas afirma que “más que recomendarlo por edades, habría que hacerlo por las necesidades que muestre la piel. Por ejemplo, una piel muy deshidratada necesita, como primer cuidado de choque, un serum de hidratación intensiva”.

En este caso es indiferente la edad que tenga la persona, y lo mismo ocurre en pieles sensibles muy reactivas, que pueden necesitar un suero calmante para relajarse. Asímismo, las pieles jóvenes están sometidas, también, a estrés y a un ritmo de vida que puede hacerles paracer cansadas y con falta de luz. En este caso, un concentrado destinado a recuperar la vitalidad y la energía puede ser muy útil para volver a tener una “buena cara”.



CALIDAD DEL PRODUCTO
Hasta hace unos años, los serum se formulaban sólo con activos hidratantes pero, hoy en día, se incorporan, en forma de concentrado, todo tipo de activos.

Las marcas cosméticas incluyen en sus sueros los principios que utilizan en las cremas de la línea de tratamiento a la que pertenecen, de manera, eso sí, más concentrada para potenciar los efectos de la formulación.
Uno de los signos que denotan la calidad del producto es la pureza de las siliconas volátiles que incorporan, algo que se percibe claramente en el residuo que permanece en la piel una vez aplicado.

Cuanta más pureza tengan dichas siliconas, menos residuo permanece y, cuanta menos pureza posean, más tardará el producto en penetrar en la piel.
La oferta es abundante, sólo hay que atender a las necesidades específicas de nuestra piel.