La hidratación es parte esencial de la nutrición

El agua es un nutriente esencial de nuestro organismo, y por eso es importantísima una correcta hidratación, ya que puede protegernos de la posibilidad de desarrollar diferentes problemas de salud, mejorar nuestro rendimiento cognitivo, y también facilitar el rendimiento físico del deporte.


Estos temas se han abordado en el II Congreso Nacional sobre Hidratación, organizado por Coca-Cola España, y en el que se resaltaba la necesidad de prestar especial atención a la cantidad de líquido que bebemos en momentos vitales como la infancia, el embarazo, periodos de lactancia o tercera edad.


Según explicó Ana Adán, profesora titular de Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona “los cambios en la cantidad de electrolitos en el cuerpo producidos por la deshidratación pueden alterar la actividad cerebral y otros sistemas que intervienen en el proceso cognitivo. Además, un estado de deshidratación conduce a la producción de hormonas de estrés, factor subyacente de los efectos negativos en la percepción, habilidad espacial y memoria”.


En el feto, más del 90% del peso corporal es agua, porcentaje que desciende al 75% en los recién nacidos, disminuye hasta un 60% en adultos y se sitúa en un 45% en personas mayores. Por ello, las necesidades de la ingesta de líquidos están en función de los diferentes momentos vitales y situaciones ambientales.


En condiciones normales, la cantidad media de líquido correcta para un adulto se sitúa en unas cantidades de 2-2,5 litros diarios, dependiendo de si se es mujer u hombre y que se verán incrementadas en función del estado fisiológico, la realización de actividad física y las condiciones ambientales, de los que las diferentes bebidas deben aportar al menos 1,5-2 litros/día.


Hidratación y deporte


Durante la realización de actividad física aumenta la producción de calor, poniéndose en marcha una serie de mecanismos termorreguladores –entre ellos la producción de sudor-, y pudiendo llegar a eliminar por cada litro de sudor producido unas 600 kcal por la producción de calor.

Por ello, la deshidratación durante la realización de ejercicio físico es frecuente, ya que muchos deportistas sólo ingieren líquidos cuando la sed les avisa de la necesidad de hidratarse, si bien una persona pude comenzar a deshidratarse antes de que aparezca esta sensación.


Según otro de los participantes en el congreso, el Prof. José López Chicharro, Catedrático de Fisiología del ejercicio de la Universidad Complutense de Madrid, “el consumo excesivo de líquidos con un bajo contenido en sodio puede producir hiponatremia o descenso de sodio en sangre, durante el ejercicio de larga duración”.

Para contrarrestar la sensación de fatiga del deportista, los expertos aconsejan la presencia de hidratos de carbono en líquidos de entre un 4% y un 9%, siempre que el ejercicio se prolongue más de una hora.