Inma Cuesta: “El glamour no va conmigo, no tengo nada de princesa”



Inma Cuesta ha regresado a la gran pantalla para llevar al cine la novela de Dulce Chacón “La voz dormida” de la mano de Benito Zambrano, una historia sobre el Madrid más negro de la posguerra. La actriz conmueve como nunca dando vida a Hortensia, una joven militante, embarazada que vive sus últimos días en prisión.



Ha enamorado ya a más de seis millones de espectadores de toda España con Margarita, el personaje al que da vida en la serie de Televisión Española “Águila roja”, que ya rueda su cuarta temporada pero con lo que realmente sueña Inma es con una buena comedia.


-¿Todavía son capaces de emocionarnos las películas sobre la guerra civil?
-Sin duda, todavía hay muchas heridas abiertas, España sigue siendo un país dividido por las ideas, aquello pasó hace mucho tiempo pero aún sigue latente. Todavía hay gente buscando a sus muertos para enterrarlos, nuestra historia está llena de historias conmovedoras.



-¿Cómo preparaste el papel?
-Estuve en contacto con varias mujeres que estuvieron encerradas en la cárcel de Ventas, viví una de las experiencias más impactantes de mi vida. No se puede explicar con palabras lo que se siente al escuchar a una mujer de más de ochenta años contarte como fue su vida allí y enseñándome las cicatrices que aún conserva de las palizas que recibió. Me daba mucho miedo no estar a la altura del personaje.



-No habrá sido un trabajo fácil…
-No, Benito nos pidió que desde el primer momento nuestros ojos transmitiesen la amargura del que ha vivido algo tan duro y para eso nos documentamos viendo muchas películas, vimos todos los documentales que pudimos, repasamos las fotografías de Capa y leímos los testimonios que se conservan de todo aquello.



-¿Cómo ha sido el rodaje?
-Duro, muy intenso y amárgamente dulce, esta película cuenta una historia que no es fácil y la hemos contado con el corazón abierto, que es la única manera de hacerlo pero ha sido fácil gracias al estupendo reparto que teníamos.



-¿Se trata también de una gran historia de amor?
-Sí, los personajes de esta película se mueven por el amor, es la historia del amor de dos hermanas que luchan la una por la otra.



-¿Qué proyectos tienes?
-Estoy grabando la cuarta temporada de “Águila Roja”, tengo pendientes de estrenar dos nuevas películas “Blancanieves” y “Grupo 7”, en noviembre empiezo a rodar “Invasor” con Daniel Calparsoro.



-¿Es el cine el medio que más te aporta?
-No, me gusta hacer de todo, cada medio te aporta algo diferente, lo que importa son las historias que cuentas.



-¿Que te queda para sentirte llena?
-Hacer una comedia, me han visto cara de dramática y no me llaman para hacerla pero soy tremendamente payasa. Sólo me dejan ser graciosa en mi casa.



-¿Sabemos suficiente sobre la Guerra Civil?
-No, no sabemos ni la mitad, la historia hay que conocerla antes de perdonarla, es la mejor manera de entender a nuestros abuelos y valorar lo que tenemos hoy en día.



-¿Has preguntado en casa?
-Sí, a mi padre pero no sabe mucho, mi abuelo Antonio fue comandante de guerra, no está aquí para verla pero estaría muy orgulloso de que se contara esta historia. Era una hombre que como dice la película tenía “la voz dormida”, primero porque no se podía hablar y luego porque lo que se quería era olvidar.



-¿Qué puedes adelantar de la próxima temporada de “Águila Roja”?
-Van a pasar muchas cosas, vuelvo a sufrir muchísimo y a pesar de los muchos pretendientes sigo soltera y entera. Nuevos personajes como Mónica Cruz y Julia Gutiérrez Caba y muchas nuevas historias que contar



-¿Qué final te gustaría para tu personaje?
-A mi lo que realmente me gustaría es que se convirtiera en la ayudante de Águila Roja, que montara a caballo, luchara y saltará como él, estoy a ver si convenzo a los guionistas pero por ahora no hay manera.

-¿Cual crees que ha sido el secreto del éxito de la serie?
-Supongo que tiene que ver con la mezcla de historias que hay, hemos sentado precedente haciendo una serie nueva de aventuras y llena de nuevos ingredientes. Es un placer como actriz ver que cada vez se hacen más series y que se apuesta fuerte por la ficción española.



-¿Cómo llevas la vanidad que trae consigo la fama?
-No soy nada vanidosa, lo digo con humildad y siendo muy sincera, eso es lo que me mantiene con los pies en la tierra y da normalidad a mi vida. Tengo la suerte de dedicarme a lo que siempre soñé, pero me gusta quitarle importancia, esa imagen que se da de los actores en televisión que hace que crean que estamos envueltos en papel de celofán y que somos glamurosos no me gusta. Yo no tengo nada de glamour, cuando tengo que disfrazarme de princesa lo hago pero me da mucha pereza todo lo superficial que invade la profesión, a mi lo que me gusta es trabajar, estudiar y enfrentarme a nuevos retos.



-No te sientes princesa…
-No, no me siento para nada una princesa y ahora con el éxito de la serie mi persona ha tomado una dimensión que, sinceramente, me desequilibra un poco. Nos sigue mucha gente y cuando sales a la calle te sientes observado, son seis millones de personas las que de repente te conocen por la calle, eso te resta anonimato. Pero no lo veo como algo negativo, soy muy positiva y la gente es realmente agradable.



-¿Echas de menos los musicales?
-No, “Hoy no me puedo levantar” fue un trampolín para mi y desde entonces no me pierdo ni uno sólo de los musicales que pone en pie la compañía pero no lo echo de menos. Hacer un musical es algo muy duro, yo me lo tomé como si me hubiera metido en un convento de clausura. Cantar diariamente en directo a la vez que actúas te llena de energía pero exije mucho de ti.



-¿Qué haces cuando no estás trabajando?
-Busco huecos para todo, me gusta ir al cine y al teatro.