La piel, el espejo del alma

El estilo de vida occidental, la polución de las ciudades, los cambios ambientales que estamos presenciando son, entre otros, los principales responsables de que la estructura de la piel se dañe.

Se dice que la piel es el espejo del alma, ya que tiene una relación directa con nuestra salud y bienestar. La piel, el órgano más grande y extenso de nuestro cuerpo, es la barrera natural que nos protege de los microorganismos externos y las sustancias químicas irritantes. Actualmente, el estilo de vida occidental, la polución de las ciudades, los cambios ambientales son algunos de los principales factores que pueden contribuir a la deshidratación de la piel y a agravar sus patologías.

La estructura de la piel se basa en tres capas bien diferenciadas: la epidermis, la dermis y la hipodermis.

Epidermis: es la capa más externa y la que nos protege del medio ambiente. Constituida por varias capas de células llamadas queratinocitos, constituye la verdadera barrera de protección frente a sustancias nocivas externas. Además, retiene el agua en las células impidiendo su deshidratación.

Dermis: es la capa media y es el verdadero soporte del órgano que es la piel. En ella hay un complicado sistema de fibras entrelazadas donde se encuentran las glándulas sebáceas y sudoríparas, las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos. En esta se forman las uñas y el pelo. Las funciones principales de la dermis es dar tersura, flexibilidad y elasticidad a la piel.

Hipodermis: es la capa más profunda de la piel y está compuesta principalmente de grasa, proporcionando aislamiento del frío y del calor exterior.
La piel está en un estado de equilibrio continuo, sin embargo no deja de ser un estado frágil donde factores internos (edad, herencia genética de una piel seca,..) y externos (frío, calor, humedad, irritantes, viento…) pueden romperlo produciendo problemas de piel seca o extraseca y provocando picor, rascado y una posible sobreinfección cutánea.

Por ello, y para evitar patologías propias de la piel, es muy importante hidratar la piel que tiene deteriorada su función barrera. Hidratar la piel con emolientes que contienen ácidos grasos Omega 3 y 6 favorece la estabilidad de la barrera cutánea y así se evita la penetración de posibles irritantes y microorganismos, se reduce la perdida transepidérmica de líquidos, y se contribuye a una mejor hidratación de la piel. Al mismo tiempo, estos emolientes aportan a la piel un efecto refrescante que evita el picor y por lo tanto el rascado.

Multilind Micro Plata ayuda a reequilibrar la hidratación de la piel gracias a la combinación de los Ácidos Grasos Omega 3 y el Aceite de Onagra (Omega 6) que cuidan y protegen la piel seca sin ocluir los poros de la piel.
Además, contiene Microplata pura, que es un activo natural, inocuo para nosotros pero efectivo contra las bacterias nocivas. Multilind Micro Plata protege y mantiene el balance natural de la flora bacteriana de la piel, creando un escudo cutáneo frente a los microorganismos patógenos y evitando así la posible sobreinfección cutánea producida sobre todo por el rascado.
Multilind Micro Plata ayuda a nutrir, restablecer y proteger el equilibrio perfecto de la piel.