Inma Cuesta: “quiero compartir esto con mucha gente”

Algo nerviosa e insegura se ha presentado Inma Cuesta, junto a Lluís Homar, en la Academia de Cine para leer los nominados a los Goyas. Era normal, la actriz imaginaba su posible candidatura.

Sin embargo, cuando finalmente ha escuchado su nombre junto al de Elena Anaya, Salma Hayek o Verónica Echegui, su cara no ha podido más que irradiar felicidad y su cuerpo, como ella misma ha confesado, pedía taconear.

Pero en este caso, tuvo que hacer el papel de su vida y esperar a que los micros se cerraran y las cámaras se apagaran para celebrar su nominación a mejor interpretación femenina protagonista. No lo tiene fácil, ella bien lo sabe, pero eso ahora no importa.

Echando la vista atrás, en 2005 Inma era una actriz que se iniciaba en Madrid con el musical de “Hoy no me puedo levantar”. Sólo 6 años ha necesitado para ser nominada a un Goya y protagonizar una de las series más vistas de nuestro país, “Águila Roja”. Como dice ella, es “una afortunada”.

-Lo primero, felicidades, ¿Cómo te sientes?
-No lo sé, contentísima. Iba a decir que me lo esperaba, pero tampoco. Sabía que era una película que había hecho mucho ruido, pero bueno… Al principio de la lectura estaba tranquila pero conforme iban avanzando los premios, mi corazón iba latiendo más deprisa.

-Encima te han dejado de las últimas…
-¡Sí, es que encima me ha nombrado la última! Pero estoy muy contenta, porque encima estoy nominada con grandes actrices a las que admiro. Siempre es muy difícil, porque hay trabajos muy buenos, y que salgas es como una lotería. Así que, un regalo.

-Entonces, tu mejor papel ha sido estar ahí encima, escuchar tu nombre, y no poder alegrarte.
-¡Sin duda! Quería chillar y taconear y no me han dejado. Bueno, no es que no me hayan dejado, es que había que ser respetuosa.

-¿Qué hubieras cantado?
-Con los nervios no creo que hubiera podido cantar ni una nota en condiciones. Yo hubiera taconeado.

-¿Qué te ha dicho tu familia?
-¡No lo sé! Todavía no he conseguido hablar con ellos. Me han llamado pero me ha sido imposible cogérselo.

-Haciendo balance y viendo que hace nada estabas de desconocida en el musical de “Hoy no me puedo levantar” y ahora nominada a un Goya, ¿qué piensas?
-Pienso que soy una afortunada. Para mí ya es un sueño poder trabajar en lo que he querido y hacer películas: eso es el mayor premio que puedes tener. El Goya es sumar algo más. Estoy contentísima, y con muchas ganas de compartir esto con mucha gente, porque esto forma parte de muchas más personas.

-¿Te gustaría que tus compañeros de “Águila Roja” tuvieran la posibilidad de ganar un premio como este?
-¡Claro que sí! A todos mis compañeros les deseo siempre lo mejor. A ellos, y a otros muchos compañeros de la Escuela de Arte Dramático que todavía luchan por poder salir en una serie.
 
-Todavía eres muy joven. ¿Qué le pides al futuro? ¿Con qué sueñas?
-Con seguir trabajando en esto y, sobre todo, poder enfrentarme a papeles más complicados que me hagan arriesgar más.

-Zambrano ha dicho que ahora mismo está en paro. No es tu caso porque te vemos en “Águila Roja”. ¿Cómo va a evolucionar tu personaje?
-Creo que Margarita debería evolucionar a otros sitios, pero no depende de mí. Van a pasar muchas cosas que le harán vivir momentos muy distintos, pero ella siempre es esa mujer que intenta encontrar la felicidad por todos los medios.

-¿Quién crees que se habrá emocionado más por tu nominación?
-Todos, mis compañeras, la gente del equipo… Digo lo mismo que Zambrano, cuando nos nominan por Mejor Película, nos nominan a todos. Falta maquillaje u otros muchos, pero ¡no soy objetiva!

-Te han nominado por “La voz dormida” pero ¿echas de menos algún premio para “Primos”?
-Muchos. Si fuese por mí, le habría dado 19 nominaciones.