“No siento que sea una estrella, simplemente he tenido mucha suerte con los proyectos que he ido eligiendo”


Belén Rueda regresa a televisión con “Luna. El misterio de Calenda”, la nueva serie de intriga y misterio que estrena Antena3, un proyecto producido por Globomedia en el que la actriz encarna a Sara, una jueza decidida a trasladarse con su hija adolescente a un pequeño pueblo en busca de una segunda oportunidad que se presenta llena de extraños sucesos.

Madre de dos hijas de dieciocho y trece años, a sus 46 años, estupenda y enamorada del empresario francés Roger Vicent, la actriz vuelve a protagonizar serie de televisión tras “Los Serrano”. Siente que ha cambiado mucho desde entonces y aunque su fantástica figura y esa distante elegancia que los años le han dado hagan que se acerque más que ninguna otra actriz española a lo que se conoce como estrella, ella no siente aún tocar el firmamento.


-¿Cómo surgió este proyecto?
-Globomedia tenía pensado rodar “Soldados” pero no pudo ser por temas de presupuesto, algo muy frecuente últimamente y entonces me propusieron hacer esta serie, leí el primer capítulo y me pareció realmente bueno, igual que la biblia de los personajes. No pido proyectos de género pero me llegan y estoy encantada con ellos.


-¿Tenías ganas de volver a la televisión?
-En estos años he tenido la suerte de recibir proyectos de cine, televisión y teatro, y no es que dijese, ahora me apetece una cosa o la otra, me apetecen los proyectos y este creo que era muy innovador. El resultado final no tiene nada que envidiar a otras series o incluso a muchas películas.


-¿Con cuanta antelación sabéis los actores lo que ocurrirá?
-Con ninguna, los actores somos los primeros sorprendidos y enganchados con la trama, hay capítulos que terminan de una forma realmente inquietante y nos dejan a todos deseosos de leer el próximo guión, espero que desde casa estén viviendo eso mismo que nosotros hemos experimentado durante el rodaje.


-La televisión te obliga a comprometerte a largo plazo en el tiempo, ¿estás dispuesta?
-Vaya condena, sarna con gusto no pica, en España la televisión tiene tanta calidad como el cine y además se admite que es así, algo que desgraciadamente no ocurre en otros países. No la considero un género menor, yo casi todo lo que se de interpretación lo he aprendido en televisión. Antes las producciones no te dejaban ni un minuto libre, ahora sí y eso nos permite compaginar la televisión con otros proyectos.


-¿Vas a compaginar la serie con algún otro proyecto?
-He estado rodando “El cuerpo” en Barcelona pero quiero intentar centrarme sólo en esto, rodamos mucho en exteriores y eso requiere más tiempo y dedicación.


-¿Has quedado contenta con los resultados?
-Estoy encantada, me sigue sorprendiendo el gran trabajo que hay detrás de esta serie.


-¿Te ha tocado rodar con lobos?
-No, no me ha tocado pero ya me hubiera gustado, me encantan los lobos, son animales mucho más fieles que algunas personas.


-¿Es muy diferente trabajar en televisión?
-Depende siempre del medio en el que trabajes, la televisión es un camino intermedio entre el cine y el teatro, hay que darle la fuerza necesaria a las palabras para mantener al espectador pendiente, algo mucho más difícil de conseguir en televisión que en cine o en teatro.


-¿Con quien viste el estreno?
-Con el equipo, la vimos todos en mi casa, me dio por organizar un pequeño lío y lo pasamos genial.


-¿Sigues teniendo miedo a los resultados de las audiencias?
-Miedo no pero presión sí, hacía mucho tiempo que no hacía televisión, “La princesa de Éboli” fueron sólo dos capítulos pero esta serie me vuelve a dar una manera diferente de vivir, pendiente de que programan el resto de cadenas y cuanta audiencia hemos tenido. Cada día es más difícil, antes el fútbol era sólo un día por semana, ahora es todos los días.


-¿Hay algún personaje al que le tengas especial miedo?
-Hay películas míticas que no he podido ver todavía como “El exorcista” por ejemplo, soy muy miedosa.


-¿Crees en leyendas?
-Me encantan las leyendas, no es que crea en ellas pero me parece que contadas si ganas de crear miedo ni obsesionar a nadie pueden ser una maravillosa tradición. En Alicante hay una preciosa leyenda sobre la flor blanca de los almendros que se cuenta de padres a hijos.


-¿Has cambiado mucho desde “Los serrano”?
-Supongo que sí, afronto algunas cosas de manera diferente, quizás por el paso de los años. Me siento más serena y afronto los retos de manera mucho más tranquila.


-Te has convertido en una gran estrella, ¿te sientes así?
-No, esa palabra viene de una época en que los actores eran mucho más inaccesibles, ahora hay mucha más comunicación, somos más cercanos y más de andar por casa. Convertirse en una estrella es algo inalcanzable ahora mismo.


-¿A qué achacas tu éxito?
-He tenido mucha suerte con los proyectos que he elegido, siempre he buscado personajes complejos pero muy cercanos, bajo mi punto de vista lo más importante a la hora de dar vida a un personaje es saber humanizarlo, conseguir que la gente se identifique con ellos. No depende sólo de mi, los guiones son buenos, los directores también y sus planteamientos también y además he tenido la suerte de dar con productores que aman este mundo e invierten en él pensando en algo más que en los beneficios.


-¿Qué haces para estar tan estupenda?
-Cuando estás feliz creo que se nota también por fuera.