Escápate a París, la ciudad de las mil caras


París es una fiesta que nos sigue”. Con estas palabras describía Hemingway la ciudad de la que se quedó prendado, y es que París tiene mil caras, es la ciudad clásica y monumental, es un puñado de callejuelas donde perderse, la noche descarada y canalla y la capital de la moda por excelencia.
Texto: Mónica Crespo

Desde el cielo
Las calles de París parecen no tener fin, dar un paseo por la ciudad se puede convertir en un paseo infinito ya que sólo desde las alturas el viajero se hace consciente de la magnitud de la capital francesa. Ya sea de día, al ocaso o por la noche para contemplar las luces de la ciudad, merece la pena contemplar París desde lo alto. La Torre Eiffel, la terraza del Museo de Orsay, el Arco del Triunfo, o la noria de las Tullerías, ofrecen esta espectacular postal. 

Un paseo por la Historia
Desde comienzos del siglo XIX y hasta finales de la década de los sesenta  París fue el centro mundial del arte. La ciudad alberga algunos de los museos más importantes del mundo: el Louvre, el museo de Orsay,  el Centro de Arte Pompidou son visitas obligadas para conocer el corazón cultural de París, pero también las pequeñas galerías de arte o la Plaza de los Pintores de Montmartre son el latido vivo de las tendencias del siglo XXI.

Un sorbo de vida
Un alto en el camino para descansar y observar el ritmo de la ciudad desde sus cafés. Las pequeñas mesas tipo bistró y las sillas giradas hacia el escenario urbano son una de las estampas parisinas más típicas.
Algunos de los cafés de París, ahora convertidos en visita turística obligada, fueron antaño lugar de reunión de poetas, filósofos y escritores. El Café de Flore en en Saint-Germain-des-Prés es uno de los más significativos, Albert Camus, Truman Capote o Hemingway eran alguno de los asiduos.

El Sena, la arteria parisina

El Sena es algo más que un río, encierra en sus dominios el corazón de París y recorriendo su rivera, ya sea a pie o en barco, se pueden realizar interesantes recorridos por puntos de interés de la ciudad.
Desde las Tullerías hasta la Isla de Saint Luis, el Sena además cobra vida. La Playa, como lo llaman los parisinos, se transforma en verano y alberga animados chiringuitos, actuaciones callejeras y un sin número de paseantes.
Los quioscos de libros antiguos que recorren la orilla del Sena desde el Louvre, son también uno de los atractivos más singulares para los que van en busca de tesoros.

La capital de la moda
Durante el reinado de Luis XIV París se convirtió en la capital de la moda y desde entonces no ha sido relevada de su reinado. Chanel, Dior, Givenchy, son algunas de las firmas de la haute couture francesa que tienen a la ciudad de la luz como cuartel general.  Dar un paseo por los Campos Elíseos es saborear el glamour y el lujo de todas estas firmas de alta costura, pero en París también encontrarás un sinfín de tiendas con encanto en las que comprar originales prendas y artículos exclusivos.

Paris la nuit
Otra de las postales típicas de la ciudad es la noche parisina. Tres son los puntos de encuentro para conocer el París más canalla: Pigalle y Montmartre con sus cabarets y Saint Germain, antaño escenario de El Mayo francés y reconvertido ahora en centro neurálgico para los noctámbulos.





Un mordisco dulce a la ciudad
La gastronomía de París es refinada , exquisita y rica en matices. Para las más golosas una visita a cualquiera de las pastiseries a pie de calle que llenan sus vitrinas con los coloridos macaroons, una forma divertida y curiosa de saborear lo mejor de la ciudad.