Objetivo: Acabar con la celulitis


La celulitis es una de las afecciones de la piel que más afectan y preocupan a las mujeres. Según diferentes fuentes, la padecen casi el 95% de las mujeres a partir de la adolescencia, en mayor o menor medida. Aunque no es un problema exclusivo de la mujer, pues también afecta a los hombres, ellas son las que mayor incidencia tienen, por lo que los expertos estiman que el factor hormonal es muy determinante.

La celulitis es más un problema estético, por el aspecto rugoso de la piel y el efecto de color naranja, que médico, aunque a veces puede acompañarse de dolores. El hecho de que aparezca en zonas visibles, especialmente en el verano, como las caderas, nalgas, muslos o abdomen, refuerzan más si cabe el deseo por acabar con el problema en estas fechas.

Cómo se manifiesta
Según el consultorio de la doctora Pilar Rodrigo de la clínica Teknon, “sus primeras señales son la pérdida de la suavidad y textura de la piel, seguidas del empastamiento dérmico, piel de naranja, dolor o pérdida de sensibilidad a la palpación y aparición de nódulos o placas duras. Aunque se localiza con más frecuencia en muslos y glúteos, también puede aparecer en otras zonas como los brazos.

Según un análisis de la doctora Elia Roo, coordinadora de la unidad de dermatología del Hospital Sur de Alcorcón (Madrid) y miembro de la AEDV (Academia Española de Dermatología), “son pocos los estudios científicos sobre las causas que la originan” y resumen en cuatro hipótesis las posibilidades fisiológicas que explican su aparición: cambios estructurales cutáneos en relación con el sexo, alteraciones del tejido conjuntivo, cambios vasculares y factores inflamatorios.

Por otro lado, la predisposición genética, el sexo y la raza también juegan un papel en el desarrollo de la celulitis. La vida sedentaria, las dietas ricas en grasas y carbohidratos, el estrés, el abuso del tabaco y el alcohol y medicamentos como antihistamínicos, tratamientos antitiroideos o para el corazón contribuyen a su agravamiento.

Pero también las hormonas sexuales juegan un papel importante. La celulitis se agrava con la ingesta de estrógenos, anticonceptivos y el embarazo. También puede presentarse en hombres con deficiencias hormonales de andrógenos (como aquellos que han recibido medicamentos para el cáncer de próstata).

Tratamientos
Según el consultorio de la doctora Rodrigo, “los tratamientos deben ir encaminados a controlar los factores que condicionan la aparición de la celulitis, favorecer la circulación sanguínea y linfática, resolver el edema, facilitar la eliminación de la grasa, mejorar la elasticidad cutánea y reducir la sensación dolorosa.
También deben corregirse los déficits dietéticos”. Pero es importante tener presente que no todas las celulitis son iguales y, como es lógico, cada tipo tendrá su tratamiento, que deberá ser prescrito por un profesional sanitario. En este sentido, el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona distingue los siguientes tratamientos:

Médicos
Mesoterapia: consiste en aplicar inyecciones intramusculares con sustancias que tienen principios lipolíticos. Ayudan a reactivar la circulación, a deshacer el tejido conjuntivo y a eliminar los excesos de grasa y líquido.
Ultrasonidos: se aplican ultrasonidos de baja intensidad para romper los nódulos.
Liposucción: consiste en la aspiración de la grasa a través de una cánula que se introduce externamente.
Otros: láser, iontoforesis, electroterapia.

– Tópicos
Talasoterapia: consiste en baños y duchas que permiten administrar elementos minerales (yodo, azufre, calcio y magnesio) que el cuerpo puede absorber a través de la piel si se mantiene a la misma temperatura del cuerpo (37%).
Masajes: el masaje es fundamental en la lucha contra la celulitis. El drenaje linfático manual agiliza el sistema linfático. Para una eficacia total es necesario combinarlo con un masaje rodado que descongestiona los tejidos, moviliza las grasas y mejora la tonicidad.
Aplicación de cremas anticelulíticas: son los tratamientos más cómodos, fáciles y económicos. Los hay en todas las farmacias. Exigen mucha constancia.

Reafirmantes
Las cremas anticelulíticos, popularmente conocidas como reafirmantes, son tratamientos tópicos que precisan de constancia en el tiempo y en la forma de aplicación, según informa el instituto de salud de Mapfre. Además, para aumentar su eficacia es recomendable hacer ejercicio físico que ayude a mejorar la circulación, la tonicidad de la piel y la movilidad de las grasas.

Aunque hablemos de todos los anticelulíticos como un mismo tratamiento, hay diferencias entre ellos. Los farmacéuticos del Colegio de Barcelona los clasifican según sus principios activos, presentando una o varias de las actividades siguientes:

Venotónicos y antiedematosos, que mejoran la circulación sanguínea superficial y evitan la formación de edemas. Son siempre extractos vegetales como: Castaño de indias, Centella asiática, Ginkgo biloba, Rusco, Hiedra y Vid roja.

Rubefacientes, como el Mentol y el Alcanfor, que aumentan de forma transitoria la temperatura en la zona de aplicación, lo que activa la circulación y el metabolismo local de la piel.

Lipolíticos, que reducen los cúmulos de grasa localizados en los adipocitos y corresponden a sustancias estimulantes de origen vegetal clásicas como: Cafeína, Teofilina, Guaraná, Nuez de Cola y Algas con Iodo. O nuevos principios activos de vegetales exóticos: Forskolina (Coleus forskohlii) y Visnaga (Amni visnaga).

Antilipogénicos, que actúan impidiendo la maduración de los preadipocitos en adipocitos, entre ellos, Glaucina y Genistina.

Reestructurantes, ingredientes que mediante diversos mecanismos contrarrestan la desestructuración y desorganización de las fibras del tejido conectivo como los mucopolisacáridos y varios oligolementos (Sílice, Manganeso, Cobre y Zinc) y vitaminas (A,B,C y E).