El ejercicio y la calculadora de las calorías

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Escrito por: Marisa Sardina

Mandela decía que el deporte tiene la capacidad de cambiar el mundo. Y es verdad que este es una herramienta maravillosa capaz de promover situaciones de vínculo emocional y estados de bienestar físico. Quizá una de las claves sea aprovechar cualquier momento que propicia el día a día y combinarlo con paseos, actividades físicas o, incluso, deportes como fútbol, tenis, pádel… favoreciendo así el bienestar físico y anímico.

También el gimnasio
Muchas veces surge la duda de cuál es el ejercicio que se ajusta mejor a los objetivos que se persiguen. Es frecuente ver a personas que acuden al gimnasio para hacer exclusivamente pesas y otras que solo salen a correr. Aunque estos deportes en sí mismos pueden ser provechosos, la combinación de ejercicio aeróbico (centrado en actividades de resistencia, como caminar o correr) y anaeróbico (actividades breves basadas en la fuerza, como sprints o levantamiento de pesas) “es más efectivo a la hora de bajar de peso sin perder tono muscular”, así lo explica García de Lope, quien añade que “la actividad aeróbica se relaciona con la pérdida de peso, pero muchos estudios han demostrado que mezclar ejercicio aeróbico con ejercicio de musculación produce mayor quema de grasas y una mejora del metabolismo”.

Aumenta la actividad física
Después de las navidades llega un momento ideal para realizar todas aquellas actividades que, por falta de tiempo, quizá hemos dejado de lado durante los ajetreados meses de trabajo. Lo ideal es aumentar, si es posible, la actividad física. Caminar todos los días puede ser una sencilla opción para mantener la línea. A ese paseo se le pueden añadir otros pequeños esfuerzos, como evitar el uso del ascensor y subir las escaleras a pie, caminar durante una hora diaria, moverse 10 minutos por cada hora que estemos sentados, practicar durante 15 minutos una tabla de abdominales, hacer 10 flexiones diarias…
Dejar a un lado la calculadora de las calorías en estos días de fiesta puede ser una buena opción para disfrutarlos en toda su intensidad, pero sí conviene tener presente un sencillo cálculo a la hora relacionar ingesta de dulces y ejercicio: si andamos durante media hora, se consiguen quemar unas 100 calorías, las mismas que contiene un trozo de turrón o dos bombones pequeños; y si bailamos una hora, las calorías que se queman son aproximadamente de 300 a 400.

Ejercicio extenuante
Si se tiene la costumbre de realizar ejercicio de forma habitual durante todo el año, no hay por qué dejar de practicarlo en navidades, aunque hayamos dejado lejos el gimnasio. Tal y como explica el preparador físico Alberto García de Lope, “son muchos los que deciden viajar para visitar a sus familias o tienen compromisos que no pueden compaginar con el gimnasio, por lo que daría la sensación de un descenso en el número de socios. Sin embargo, algunos gimnasios perciben un aumento en el número de estos, gracias a las promociones que ofrecen en estas fechas, abaratando precios y ofreciendo servicios que puedan motivar al cliente. Otro motivo de este incremento deriva de que son fechas no lectivas para universidades”.
En el caso de que normalmente no se lleve a cabo ningún tipo de deporte, los expertos desaconsejan acudir a un gimnasio para realizar ejercicio extenuante y descoordinado que pueda compensar la mayor ingesta de alimentos durante estos días de excesos.
La práctica correcta de ejercicio puede ayudar a mejorar nuestra salud metabólica, lo contrario podría acarrearnos algunos problemas, sobre todo en el caso de que no se realice ningún deporte. Según explica la fisioterapeuta Cristina Durán Luna, del centro Fisiocentrum de Madrid, “cuando la musculatura no está preparada para realizar un ejercicio físico y de forma espontánea introducimos ejercicios que no hemos enseñado ni entrenado previamente, el cuerpo puede verse resentido

Comenzar de forma gradual
El ejercicio siempre tiene que hacerse de forma gradual, pero más aún cuando nunca se ha realizado deporte. “Es preferible empezar haciendo menos cantidad de ejercicio al día e ir aumentando poco a poco cada semana o día, que comenzar de forma brusca y poder tener alguna lesión grave que nos impida continuar con la práctica deportiva. Lo ideal sería planificar el inicio del deporte un tiempo antes de que lleguen fechas tan marcadas y con tantas comidas y cenas programadas”, concluye Durán Luna.

Un día no es suficiente
En cualquier caso, deberíamos tener en cuenta que un día no es suficiente y que el ejercicio, practicado de forma habitual, contribuye a mantener el peso saludable y a no sentirnos tan esclavos de la calculadora de las calorías. En este sentido, García de Lope recuerda que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda para los adultos y mayores “un mínimo de 150 minutos semanales de actividades físicas aeróbicas moderadas o 75 vigorosas, o bien la combinación de ambas, distribuidas en sesiones de más de 10 minutos”. Y añade que “la recomendación de actividad física saludable incorpora también las actividades físicas de fuerza y resistencia muscular por lo menos dos veces por semana, así también reduciremos riesgo de osteoporosis, prevención de caídas y control sobre los problemas de sobrepeso”.

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