"Es una historia más oscura y mucho más negra"
Última actualización el Viernes 16 de Septiembre de 2011 08:18 Escrito por Diana Calero Valbuena Martes 06 de Septiembre de 2011 07:19
El actor vuelve a trabajar con el director manchego 22 años después interpretando a un cirujano vengativo y psicópata.
Ilusionado con volver a trabajar en España, Antonio Banderas se ha vuelto a poner bajo las órdenes de Almodóvar tras veintidós años para protagonizar “La piel que habito”, el último filme del realizador manchego, con una historia negra y oscura que ha suscitado críticas de lo más dispares.
Lo próximo será dejarse ver interpretando a un jeque árabe en la nueva superproducción que prepara Jean-Jacques Annaud.
Os enfrentáis a una dura promoción...
Cuando uno cree en el trabajo que hace es muy fácil trabajar, el problema es cuando tienes que defender un trabajo en el que no crees, algo que me ha pasado alguna que otra vez. Pedro ha sacado algo nuevo en mi, un tono distinto y estoy muy contento con los resultados.
¿Te ha pedido una contención especial esta vez?
Sí, los actores tenemos tendencia a encerrarnos en nuestro personaje, descontextualizarlo y ponerlo de nuestro lado, lo he podido comprobar cuando he dirigido. Cuando leí el guión vi claramente que este personaje me permitía una gran libertad pero trabajándolo con Pedro lo tuvimos claro desde el principio, este psicópata tenía que ser como los de verdad, una persona corriente y un buen vecino.
Desde la contención el personaje es siempre más transparente, por eso lo trabajé teniendo en la cabeza la imagen de un médico de familia, aunque es un egocentrista que utiliza la venganza como una excusa para llevar a cabo sus ansias de ser Dios.
¿Qué tiene en común esta película con “Átame”?
Nada, esta es una historia mucho más sórdida, mucho más oscura y mucho más negra.
¿Cómo preparaste el personaje?
Empecé centrándome en la zonas más atormentadas del personaje pero sin verle nunca como una víctima, sin pensar nunca que lo que hace son actos contra natura, sino actos lícitos, completamente naturales y que deben ser entendidos.
¿Te ayudó ser padre?
Sin duda pero la venganza no es su ley motive, trabajé siempre bajo la premisa de que lo que realmente quiere el personaje es convertirse en Dios.
¿Cómo definirías el cine de Pedro Almodóvar?
Pedro es un género en sí mismo, no se le puede comparar con nada, aunque su cine esté lleno de guiños que van desde el puro Shakespeare hasta la telenovela más guarra. Lo tomas o lo dejas pero en un mundo tan carente de sentimientos supone una Coca cola en el desierto.
Conoce los instintos del público y aun así en vez de darles lo que quieren sigue dando vueltas a la manivela estirando sus melodramas hasta lugares insospechados para llegar incluso a incomodar. Es parte de la historia del cine Español.
¿Qué ha significado para tu carrera?
Mucho, cuando muera y me metan en una caja de pino si de algo se acuerdan será de las seis películas que yo he hecho con él. Me encantaría que hiciera una comedia, le he insistido mucho pero está muy serio.
¿Cómo es tu manera de trabajar con él?
Siempre me enfado con él en los rodajes, luego nunca me acuerdo por qué pero sé que me enfadaba. En “La ley del deseo” llegó incluso a suspender un día de rodaje y mandarnos a casa a todos. A él no le gusta que llegues con la maleta hecha en casa, quiere que te desnudes y te pongas en sus manos para empezar desde cero y para eso hay que ser muy buen actor y tener muchas agallas.
¿Te ha sido más fácil esta vez?
Quizá, ha habido una cierta resistencia, por la edad tal vez o la experiencia pero nunca me lo he planteado como un conflicto, cosa que en otras películas sí.
¿Crees que ha cambiado?
Sí, es más minimalista, más austero y más limpio, más japonés le digo yo en broma. Se ha vuelto un hombre más serio y complejo pero eso quizá sea debido a la película. Hay menos humor en su cine, va más al grano.





