Escotes
Última actualización el Viernes 03 de Diciembre de 2010 12:34 Escrito por Marta Robles Miércoles 14 de Julio de 2010 14:55
Me preguntan por ahí si es verdad que un buen escote consigue más que un buen plato de lentejas estofadas… Y la verdad es que no lo se. Pero como lo de la cocina es algo que se puede compartir me he decidido a recomendar diferentes escotes para distintas ocasiones y sobre todo “pechonalidades”.
Empezaré diciendo que un buen escote sólo lo es cuando la piel se ve brillante y bien cuidada. La arruga en el escote nunca es bella y un escote seco y agrietado no resulta en absoluto atractivo. Así que nada como recurrir a las diversas cremas que existen en el mercado – la de Clarins es excepcional- y recordar que, como decía mi abuela, la cara termina exactamente en el escote y hasta ahí es hasta donde debe llegar cualquier crema facial. Una vez bien cuidado y en condiciones el escote, nada como potenciarlo, sí, pero en su justa medida. Una regla de oro es conocer el propio cuerpo. Porque dependiendo del pecho y los hombros nos favorecerá más uno u otro escote.
Para los pechos abundantes, lo más favorecedor es el escote en pico, un escote que, sin embargo resalta también la ausencia de pecho. Las que lo tienen casi infantil es mejor que opten por los cuellos redondos o incluso de barco que están vetados para las más pechugonas porque las hacen parecer gordas.
Los escotes halter, anudados al cuello suelen favorecer más si se tiene pecho, pero aunque este sea menudo, si admite un sujetador que lo eleve ligeramente puede dar bien resultado. Eso sí, son imprescindibles unos hombros bonitos y bien torneados.
Un escote infalible para casi todas el es palabra de honor –ya se sabe el dicho: palabra de honor que no se me cae-, excepto para las que son textualmente planas, que resaltarán demasiado la ausencia de pecho. Para ellas mejor el escote corazón, que incluso puede admitir alguna clase de relleno o artificio.
Cualquier escote puede resultar deseable si, como decía al principio, presenta una piel cuidada y brillante ¡pero no a cualquier hora del día ni en cualquier ocasión! Es mejor dejar para por la noche los escotes muy pronunciados y optar por una la discreción del breve escote de una botonadura de camisa ligeramente entreabierta.
Y en cuanto a los palabra de honor y corazón, son obligatoriamente para la noche salvo en pleno verano, y generalmente en los vestiditos más juveniles. Un escote en pico o un halter debajo de un blazer pueden servir para cualquier ocasión, siempre que no sean excesivos…
Los excesos en los escotes, además de ser bastante ordinarios pueden resultar “sabrinamente” peligrosos (¿recuerdan a esa cantante de hace años que se llamaba Sabrina y siempre tenía los pechos fuera?)
En resumen, el escote de la mujer siempre ha sido y seguirá siendo un arma incuestionable de seducción, pero hay que elegir el adecuado para resaltar la naturaleza de cada cual y saber que un escote maravilloso fuera de sitio puede ser el objeto, en vez de la mejor de las admiraciones, de la más dura de las críticas. Y si no, que se lo pregunten a la lideresa alemana Angela Merkel que aún sigue recordando como el mundo entero la puso a caldo cuando apareció en una gala oficial con un escote de vedette. ¡Hombre, nooooo!







