Pies de verano...
Última actualización el Viernes 27 de Mayo de 2011 13:02 Escrito por Marta Robles Viernes 27 de Mayo de 2011 12:44
…Y de primavera. Los pies a partir de la primera tibieza del aire se convierten en el centro de atención de todas las miradas.
Se escapan por las sandalias y los zuecos y hasta se asoman por las audaces botas veraniegas abiertas por el frente o los laterales. Por eso, es imprescindible mirárselos con detenimiento, aunque estén tan abajo que a veces los olvidemos, y convertirlos en objeto de deseo, a través de las manicuras más exigentes: se impone la visita al podólogo si existe algún problema fuera de los normales y, si no, es obligatorio ablandar las durezas, suavizarlos con los peelings profesionales y recurrir a los distintos tipos de esmaltes que van desde los tradicionales a esos otros que nos ofrecen en algunos centros especializados y que duran quince días.

Y una vez con los pies tan perfectos como para ser admirados y acariciados, nada como elegir el calzado de los tiempos de calor.
A saber; están los zuecos, que dejan el talón al descubierto, tienen aire setentero y resultan cómodos para andar si no son excesivamente altos. Esta temporada recuperan e incluso superan la fuerza de la anterior para combinar con los vestidos maxilargos de Chanel o Dolce & Gabbana o los pantalones cortos de campana que arrasan esta primavera/verano.
Pero como básicos imprescindibles, las archirepetidas cada año cuñas de esparto y las cómodas sandalias de tiras anchas que podremos encontrar desde en Zara hasta a en Hermés. A precios bien distintos, naturalmente.
Los zapatos Oxford con cordones, pero eso sí, en piel finita o incluso calada, se resisten a abandonar nuestros pies tras su éxito en el otoño invierno y conviven con las sempiternas bailarinas de todas las formas y colores que pueblan los escaparates de todas las zapaterías y conviven con tacones infinitos y cuñas kilométricas.
También llegan zapatos más confortables con tacones altísimos pero anchos y sandalias galácticas, o lo que es lo mismo, con todo tipo de acabados espaciales como brillos y plásticos, combinados con los colores más llamativos de la temporada, el morado, el verde, el fucsia el amarillo.
¿Qué sigue estando exactamente igual de moda que el año pasado y debemos sin duda recuperar para nuestros días de calor? Los tacones de aguja, con talón destapado o clásicos, que son absolutamente infalibles y por supuesto ese print animal que, por lo que parece, caminará a nuestro lado durante muchos años y ese color nude que alarga la pierna y va absolutamente con todo.
Y una pieza más sin la que es imposible disfrutar en verano de los pies a la cabeza: la sandalia plana. Y si lleva abalorios y adornos por doquier, mejor que mejor.







