Higiene en la cocina
Escrito por Emma Perez Jueves 02 de Junio de 2011 11:26
La crisis de los pepinos surgida en Alemania nos ha hecho prestar estos días especial antención a la seguridad alimentaria.
A pesar de que sucesos como estos nos ponen en estado de alarma, lo cierto es que, en general, podemos confiar en lo que nos venden en los mercados porque el sistema está ciertamente muy regulado. Las condiciones en las que se tratan los productos que ingerimos cumplen estrictas normas que aseguran que nuestra salud no se vea afectada.
Bares, restaurantes y todos los implicados en el proceso de fabricación, procesamiento y distribución de los alimentos están sometidos a un riguroso control que nos permite estar tranquilos (por lo general).
Pero, para no romper esta seguridad en la cadena alimentaria, los consumidores también debemos observar unas ciertas normas de higiene en casa, así nosotros también contribuiremos a que lo que comemos no sea susceptible de afectar negativamente a nuestra salud.
Con el objetivo de mejorar el conocimiento del consumidor sobre las medidas de higiene recomendables en la cocina, el Instituto Silestone nos recuerda los 10 consejos fundamentales a seguir para evitar los riesgos de seguridad alimentaria que pueden producirse en el hogar, que abarcan desde la compra de los alimentos hasta su consumo.
Toma nota:
1. Comprar siempre alimentos con garantía de calidad en establecimientos de confianza.
2. No romper la cadena del frío.
3. Mantener la nevera siempre limpia y en óptimas condiciones.
4. Extremar las precauciones en la congelación.
5. Descongelar de forma controlada y nunca volver a congelar.
6. Limpiar cuidadosamente los alimentos de consumo en crudo como verduras y hortalizas. Un alimento fresco no significa alimento limpio.
7. Cocinar con calor intenso para destruir los gérmenes. Mantener los alimentos bien fríos o calientes, evitando las temperaturas templadas.
8. Evitar las contaminaciones cruzadas: el paso de microorganismos de un alimento a otro por contacto directo o a través de utensilios o superficies.
9. Extremar la higiene personal. Las manos son un instrumento más.
10. Disponer y mantener los utensilios, las superficies y el mobiliario de la cocina en óptimas condiciones de higiene.
Higiene y seguridad en verduras y frutas
Con el fin de conseguir la total higiene y seguridad en verduras y frutas, Maite Pelayo, microbióloga especializada en Seguridad Alimentaria del Instituto Silestone, nos explica que estos productos deben comprarse en puntos de venta acreditados para tal fin y de total confianza.
Una vez que la fruta o la verdura llega al hogar, es esencial lavarla bajo un chorro de agua potable. Con este sencillo proceso se eliminan casi al completo los posibles restos de sustancias no deseadas (residuos de plaguicidas, suciedades y restos de tierra), así como una parte considerable de una potencial contaminación microbiana.
Prácticamente todas las frutas y muchas verduras se consumen en crudo, sin someterse a un proceso de higienización a través del calor. Algunas veces es necesario aplicar un procedimiento de limpieza, desinfección, aclarado y escurrido de los vegetales destinados a consumo en crudo con más profundidad. De esta forma se garantizará la eliminación de potenciales microorganismos patógenos.
Así que no olvides a la hora de preparar tus ensaladas:
• Eliminar las partes externas sucias, así como los ejemplares podridos, con grietas o rotos
• Lavar con abundante agua potable
• Eliminar el agua de lavado
• Sumergir el producto en agua con unas gotas de lejía "Apta para desinfectar el agua de bebida". La cantidad a utilizar dependerá de la concentración del desinfectante. Si la lejía es de 35gr/l, la cantidad a añadir será de 2 ml por cada litro de agua
• Dejar en reposo durante aproximadamente 15 minutos
• Aclarar con abundante agua potable y escurrir.
Así podrás disfrutar siempre de una comida verdaderamente saludable.








