Consejos para dormir bien en verano
Escrito por Emma Perez Viernes 10 de Junio de 2011 13:41
Teniendo en cuenta que lo seres humanos nos pasamos una tercera parte de nuestras vidas durmiendo, lo mejor es que lo hagamos bien, ¿no?
Un buen sueño reparador nos ayudará a afrontar el día siguiente con ánimos y energía. Además, hay que tener en cuenta que un buen descanso es salud y que las alteraciones en este sentido pueden afectar negativamente a nuestro organismo y, también, a nuestro estado anímico.
El verano es una de las épocas del año en las que peor se duerme, debido al calor, a la alteración de horarios y a que hay más horas de luz en el día. Para minimizar estos efectos, Tempur, el fabricante de almohadas y colchones, nos ha querido dar unos cuantos consejos muy útiles:
En primer lugar, se recomienda mantener una rutina de horarios: ser regulares a la hora de acostarnos y levantarnos da estabilidad a nuestro organismo, ayuda a relajarse, y permite dormirse más rápido.
El astro solar también influye en nuestro descanso. Hay que protegerse del sol de una forma adecuada para que no tenga repercusiones a la hora del sueño.
El verano suele ser una época de desplazamientos por vacaciones, y los cambios de zona horaria afectan a nuestro organismo. Conviene intentar adaptarse a los horarios nocturnos del país de destino desde nuestra llegada. También, para prepararse, especialmente en el caso de grandes diferencias horarias y para los niños, uno puede ir modificando poco a poco sus horarios para ir adaptándolos a los del país de destino. Resultará más fácil acostumbrarse a los horarios locales una vez llegados al lugar.
Debemos orientar nuestro dormitorio al descanso y la relajación. La temperatura ideal es de 18º C. Los colchones de material viscoelástico, por ejemplo, son también capaces de adaptarse a la temperatura corporal, así como la ropa de cama (productos que poseen una capa fría y otra caliente).
Debemos mantener bien ventilada la habitación, sobre todo antes de irnos a la cama, así garantizaremos unos niveles correctos de humedad.
Se desaconsejan las cenas copiosas o con muchas grasas, mejor una cena ligera.
La longitud mínima recomendada para una cama es la correspondiente a la altura del cuerpo más 20 cm. Una individual nunca puede tener una anchura inferior a 90 cm. y la de una doble nunca debe ser inferior a 160 cm.
Existe unanimidad en el rechazo de la postura boca abajo puesto que puede producir lesiones y dificultar la respiración. Neil McKenna, fisioterapeuta del Instituto de Rehabilitación de Chicago, aconseja siempre el acompañamiento de almohadas: “Si duermes de lado, mantén las piernas rectas y coloca una almohada entre las rodillas para aliviar la presión sobre caderas y espalda. En caso de dormir boca arriba, sitúa la almohada debajo de las rodillas, y si es al revés, colócala bajo el abdomen”. Desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas, su vocal, Eduardo Zamorano, insiste en que la postura ideal para dormir es de lado, caderas y piernas flexionadas (posición fetal).
Por último, no hay que olvidar que el colchón no es lo único importante, ha de acompañarse siempre de una almohada y un somier. La base de la cama influye siempre sobre las propiedades de cada colchón, debemos estar atentos a las características del mismo para elegir una base u otra. Un bien colchón sobre una base de calidad regular se puede comparar a un buen coche con amortiguadores deficientes.








