¿Caries? Aprende a prevenirlas

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La caries es uno de los problemas más frecuentes en nuestros dientes y también de los más molestos.  No sólo nos coarta a la hora de mostrar una sonrisa de oreja a oreja sino que origina flemones,  dolores de muelas y una gran factura en la visita anual al dentista. ¿Lo mejor? ¡Prevenirlas! Toma nota de estos consejos: 

El primer consejo que todo el mundo te dará es la higiene bucal. Evidentemente, la limpieza de la boca y de los dientes después de cada comida es fundamental para poder mantener una sonrisa brillante y unos dientes limpios y sanos.

Aunque muchas veces no es suficiente, ya que hay personas que a pesar de tener hábitos de limpieza correctos e incluso inmejorables continúan padeciendo caries.

Sin embargo, hay otros factores no controlables en nuestro organismo que nos hacen más propensos que otras personas a tener caries. Entre ellos se encuentran factores de tipo genético, que heredamos de nuestros padres, otros de tipo biológico, como la capacidad de nuestras glándulas salivares de producir saliva, o el flúor que albergamos.

¿Qué hacer?
Los médicos recomiendan cuatro tipos de actuaciones para que nuestra dentadura continúe blanca y radiante:

a) Higiene bucal diaria. Se recomienda la limpieza después de cada comida

b) Los alimentos contienen muy poco flúor por lo que se recomienda la compra de compuestos de geles, pastas dentríficas o enjuagues con alto porcentaje de flúor.

c) Visita periódico al odontólogo. En general, se suele recomendar la visita al dentista una vez al año aunque debe ser el propio dentista el que te recomiende el período idóneo de tus dientes para realizar una revisión

d) Una correcta alimentación

¿Qué alimentos debemos limitar?
Desde que somos pequeños siempre nos han dicho que la culpa la tienen las chuches, el chocolate, los caramelos… todo aquello que tenía azúcar y que tanto nos gustaba (y gusta).

Y aunque sus efectos nocivos son evidentes, no son los únicos comestibles que contribuyen a la aparición de la caries. Los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos  (almidón), como el pan, galletas, cereales…, son los que causan el mayor deterioro, ya que se suelen quedar pegados a nuestra dentadura hasta que realizamos la limpieza y desgastan mucho el esmalte.

La fruta seca también puede tener efectos novios debido a sus niveles de acidez y alto contenido en azúcares, así como zumos u otras bebidas energéticas o refrescantes.

Cabe destacar que no se trata de restringir estos alimentos y no volver a tomar una galleta porque nos va a provocar caries.  Lo que los especialistas nos recomiendan es intentar evitar su consumo entre horas, a la hora del tentempié o antes de irnos a dormir. 

¿Qué alimentos están calificados de bajo riesgo para la caries?
Hay una serie de alimentos que provocan una mayor salivación, aumentando nuestra capacidad de autolimpieza, por lo que estos alimentos son calificados como recomendables o de bajo riesgo para la caries.

Entre este grupo de alimentos se encuentran los productos salados o los lácteos (exceptuando la leche condensada).

El queso también es muy recomendable en la lucha contra la caries. Su consumo después de las comidas puede anular el efecto perjudicial que hayan provocado en nosotros alimentos con alto riesgo.

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