¡Ponte wapa con el pepino!
Última actualización el Martes 30 de Noviembre de 1999 00:00 Escrito por Diana Calero Valbuena Jueves 09 de Junio de 2011 08:06
En plena crisis del pepino, ¿por qué no sacarle un buen partido y demostrar que es una de las verduras más versátiles?
Ya se ha demostrado que los pepinos españoles no tienen culpa de nada y para ayudar un poquito a que se siga consumiendo, te vamos a dar unas claves para que te sientas más wapa con él.
En ensaladas, sopas o gazpachos el pepino es un ingrediente fundamental que nos aporta vitaminas, hidratos de carbono, calcio, fósforo y fibra, lo que nos ayuda a regular el tránsito intestinal. ¡Pero no todo es comérselo!
Aplicándolo sobre la piel aporta aceites y aguas que la suavizan y rehidratan, dándole un aspecto más fresco y evitando que se debilite por las agresiones externas. Además, ahora que toca tomar un poquito el sol, si trituras bien dos pepinos y los colocas sobre las zonas enrojecidas durante unos 30 minutos, notarás como te calma y suaviza la piel.
Este mismo tratamiento, alivia las pieles que sufren dermatitis, quemaduras no solares o congelaciones por el frío. Si se aplica en las pieles jóvenes afectadas por acné, se mejora el aspecto de las mismas y reducen el número de granos. Si sufres rosácea te puedes colocar rodajas de pepino directamente sobre la piel, lo que hace que se desinflame la dermis y ayuda a evitar los enrojecimientos.
Te dejamos una mascarilla facial de pepinos con grandes propiedades cosméticas, su aplicación reduce las arrugas, tiene propiedades astringentes, refrescantes y antigrasientas, además de suavizar el cutis y disminuir la aparición de manchas. Ya ves, ¡todo bueno!
Necesitas:
2 pepinos cortados en rodajas sin pelar
Medio vaso de crema de leche batida
1 Cucharada de aceite de oliva
1 Cucharada de miel
1 Cucharadita de lodo
Solo tienes que mezclar todos los ingredientes con una batidora y enfriar durante 30 minutos en la nevera. Limpiar el rostro y el cuello con limón y, sin secar, aplicar durante hora y media la mascarilla. Limpiarse con crema de leche batida aplicada en frotes circulares y dejarla secar al aire.
¡Notarás los resultados!






