Los pros y los contras de las dietas
Escrito por Patricia García Martes 21 de Septiembre de 2010 16:35
Uno de los aspectos más importantes a la hora de tratar cualquier tema es contar con una información veraz y contrastada y, a partir de ella, establecer nosotros nuestras propias conclusiones.
En cuestión de dietas y nutrición, además, constantemente nos vemos inundadas por una cantidad de información que, a veces, es difícil de asimilar porque incluso puede llegar a ser contradictoria.
Para poder tener un conocimiento claro del modo más adecuado de alimentarse, por lo menos hay que saber los pros y los contras de hacer una dieta para vigilar y controlar los aspectos más negativos y promover los positivos.
Entre los primeros encontramos por ejemplo los siguientes puntos:
• La ingestión de diuréticos: ocasionan problemas de riñón y deshidratación. Es un adelgazamiento ilusorio, es decir que no es real, porque sólo hay una pérdida de agua y sales que se recuperan en cuanto cesa la administración del diurético.
• La utilización de saunas: al igual que en el caso anterior, la pérdida es solamente de líquidos, que se recuperan inmediatamente después con la ingestión de agua y zumos.
• La pérdida rápida: cuanto más rápida sea la pérdida de peso, mayor es el riesgo para la salud y la recuperación del peso será inmediata cuando se abandone la dieta.
• No son individualizadas, olvidando que las necesidades calóricas y de nutrientes son diferentes para cada organismo, por lo que la dieta que a una persona puede hacerle perder peso, a la otra puede no hacerle efecto alguno.
• La ingestión de pastillas para perder el apetito: aún no se ha descubierto ningún fármaco sin contraindicaciones. Las píldoras que inhiben el apetito suele tener componentes anfetamínicos.
• Producen el efecto “yo-yo”: perder y recuperar peso continuamente provoca una liberación excesiva de lipoproteínas lipasa que estimulan el almacenamiento de grasa.
• Provocan monotonía y aburrimiento, lo cual lleva al abandono: cuanto más restrictivo y poco variado sea un régimen, más riesgo hay de abandonarlo o de darse “atracones” y sucumbir a las tentaciones.
• Adolescentes: es un claro grupo de riesgo ya que se ha demostrado que un ligero sobrepeso y el comienzo de una dieta son factores desencadenantes de la aparición de la anorexia y la bulimia.
• Descompensación del metabolismo: en las dietas hipocalóricas el sujeto reduce su gasto energético en tres aspectos: disminuye el metabolismo basal, baja el costo energético de la actividad física. Estos tres factores provocan que, al cabo de un tiempo, la pérdida de peso se ralentice e incluso se paralice.
Por supuesto, también existen efectos positivos que hay que reconocer:
• Fomentan el ejercicio y la actividad física.
• Apoyan la realización de varías comidas al día, en lugar de realizar una o dos comidas diarias, el no saltarse las comidas, cumpliendo los horarios.
• Recomiendan la ingestión de 2 litros de agua diarios, lo cual es beneficioso para depurar el organismo y eliminar toxinas, aumentando la hidratación.
• Promulgan la sustitución de pan, pastas… blancos, por productos integrales, que aportan más fibra al organismo.
• Consideran negativo comer entre horas y “picar” alimentos muy calóricos.
• Reducen el consumo de sal y prohíben el alcohol.
• Promueven la sustitución de la preparación de los alimentos fritos para su cocción al vapor, asados…
• Aconsejan comer despacio y masticar bien.
¿Cuáles son las dietas más populares?








