Aprende a distinguir el cáncer de piel
Escrito por María Navas y Emma Pérez Miércoles 11 de Mayo de 2011 10:03
Según nos informa la Academia Española de Dermatología, la piel está compuesta por dos capas principales y varias clases de células. La capa externa se llama epidermis, contiene tres clases de células: células planas en forma de escamas en la superficie llamadas queratinocitos; células redondas llamadas células basales y unas células llamadas melanocitos, las cuales le dan el color a la piel.
Pues bien, dependiendo de la célula en la que se origine el cáncer, así será su carácter y agresividad. Los más comunes son el carcinoma de células basales y el carcinoma espinocelular o epidermoide, que provienen de los queratinocitos. Estos tipos de cáncer se denominan cánceres de la piel no-melanoma. Si se origina en los melanocitos, se llaman melanomas. No es tan común como los otros, pero es mucho más grave, sobre todo si se diagnostica en estadios avanzados. Lo habitual es que aparezcan en piel sana, que se daña directamente. No obstante, hay algunas lesiones que pueden degenerar, que llamamos “precancerosas”. Por ejemplo, las queratosis solares que aparecen en la cara, cuero cabelludo (sobre todo en varones calvos desde la juventud). Es fácil de detectar: son lesiones escamosas, que se desprenden fácilmente al rascarlas, pero vuelve a salir de nuevo en el mismo sitio, de color rojo o marrón, generalmente en las áreas que han sido expuestas al sol. Ciertos lunares también pueden ser considerados como un precáncer. Lo importante de estas lesiones es que son fácilmente tratadas y se evita un cáncer potencial.
¿Cómo distinguir el cáncer?
El cáncer de la piel es más común entre las personas de piel blanca que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos. Puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero es más común en las áreas con mayor exposición al sol como la cara, el cuello, las manos y los brazos. El aspecto del cáncer de la piel puede variar. El signo más común es un cambio en el aspecto de la piel, como por ejemplo un crecimiento o herida que no sana; a veces puede haber una pequeña protuberancia, de apariencia suave, brillante y perlada, roja o marrón rojizo. También puede aparecer como una mancha roja áspera o escamosa. Pero, no todos los cambios en la piel significan que se tiene cáncer: hay que visitar al dermatólogo cuando se note algún cambio sospechoso.
Pronóstico
El cáncer de piel es el tumor que tiene las cifras de curación más altas, próximas al 100% si se diagnostica a tiempo. El mejor tratamiento hoy es la extirpación quirúrgica, con anestesia local. También se pueden usar tratamientos quirúrgicos como la criocirugía o el láser. Pero no siempre es necesario operar; cada día toma más auge el tratamiento inmunológico, es decir, utilizar las defensas del propio individuo. El Imiquimod o la terapia fotodinamica son tratamientos muy efectivos, y es posible que en el futuro todos los cáncer de piel se curen así.







