Tinte de pelo para embarazadas

Si el embarazo te mantiene postrada en la cama o si, por cualquier otro motivo, quieres probar directamente en casa un tinte para el pelo sin amoníaco y seguro para el feto, hay muchas marcas de tintes para el pelo para usar durante el embarazo disponibles en perfumerías y, a menudo, también en supermercados. El tinte L’Oreal Cream Gloss (sin amoníaco), Antica Erboristeria Herbatint (tinte sin amoníaco), Testanera Palette Oleo, Garnier Olia (tinte sin amoníaco) son algunos de ellos.

Balayage en el embarazo

Sin embargo, las primeras 12 semanas de gestación son muy importantes para el crecimiento del feto: se desarrollan órganos, músculos, cuerdas vocales, incluso folículos pilosos, ¡y mucho más! Por lo tanto, para estar segura, es mejor esperar hasta el final del primer trimestre para teñirse el pelo, ¡y estar 100% segura!

Si, por el contrario, prefieres hacerlo tú mismo, en primer lugar ten mucho cuidado con el tipo de tinte que adquieres: desconfía de los que no conoces y evita comprarlos en puestos o canales de venta no oficiales.

Me he teñido el pelo en el primer trimestre de embarazo

Por eso sería preferible evitar tanto la decoloración, que inevitablemente requiere componentes químicos para modificar la estructura del cabello, como los colores muy fuertes y particulares, que pueden contener incluso un porcentaje muy pequeño de metales.

El balayage es adecuado para quienes no tienen un crecimiento de pelo que cubrir, mientras que las mechas “partiendo de las raíces y cerca del crecimiento, cuando se hacen bien, pueden camuflar perfectamente cualquier cana”, explica la experta.

Tinte durante el embarazo sin tocar la piel

¿Decepcionado? No te preocupes, porque en su libro (así como en sus historias de Instagram y en su canal de Youtube), Mautino también ofrece una serie de informaciones útiles para orientarse en el tema y, efectivamente, tomar una decisión.

Son los que se encuentran en las estanterías “en forma de crema o de spray con definiciones como wash-out”. Son los clásicos tintes que se hacen en carnaval o cuando se quiere probar un color un poco extremo sin que tenga consecuencias a largo plazo”, escribe Mautino. Estos tintes colorean el cabello desde el exterior y, por tanto, duran pocos o muy pocos lavados, perdiendo el color gradualmente.