Se acabaron las vacaciones y es hora de volver a la ciudad. Empieza una nueva temporada, llena de energía y buenas intenciones. Entre los cuales, el de cuidarse mejor.

Entonces, veamos algunas reglas simples a seguir, para su bienestar y belleza, tan pronto como regrese de las vacaciones.

Piel hidratada gracias a los antioxidantes

Si has pasado muchos días a la orilla del mar o en la montaña, tu piel y cabello pueden lucir estresados ​​por el sol, la sal y el viento.

En particular, la piel de la cara puede parecer deshidratada, menos elástica y con más cicatrices debido a los rayos ultravioleta y al calor solar. El consejo de los expertos es utilizar un crema con una alta concentración de ingredientes activos.

Un dermocosmético de calidad permite, de hecho, una hidratación profunda y favorece la reestructuración celular. No solo eso: también actúa sobre las imperfecciones de la piel (arrugas, cuperosis, manchas cutáneas …), contrarrestando y previniéndolas.

Para contrarrestar los efectos nocivos de la exposición excesiva al sol, también puede ser útil recurrir a suplementos basados ​​en antioxidantes, para tomar en ciclos de 2/3 meses. Estos, de hecho, reducen el daño causado por radicales libres, responsable del envejecimiento.

Cuidado del cabello: hierro y vitaminas

El cabello también puede parecer estresado ​​por la exposición excesiva al sol y la sal: seco, quebradizo, opaco. En este caso puede ser útil, una vez de vuelta en la ciudad, hidratarlo con mascarillas y envolturas reestructurantes, acompañado de una adecuada suplementación: suplementos a base de hierro, zinc, magnesio, cobre, vitaminas (A, E, B5, B6, PP, H), que favorecen el bienestar y la belleza del cabello.

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Nutrición y actividad física

Finalmente, no olvidemos uno nutrición correcta y equilibrada, que privilegia las frutas y verduras frescas de temporada, y limita el alcohol, las grasas y el azúcar, y la práctica de actividad física durante al menos 150 minutos por semana. Ambas reglas son fundamentales para mantener sano a todo el organismo (¡pero también a la mente!).

En resumen: actuar de forma sinérgica, desde el exterior y el interior de nuestro cuerpo, con una atención regular y constante durante todo el año es la mejor forma de cuidarnos.