Las causas de la piel gris

Las glándulas sebáceas, situadas en la dermis (la capa de la piel situada bajo la epidermis), están conectadas una a una con el folículo piloso y, mediante un conducto, vierten sebo en el canal del folículo hasta llegar a la superficie de la piel a través del orificio de salida del pelo (ostium folicular).

Las glándulas sebáceas están distribuidas irregularmente por toda la piel, excepto en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Son muy numerosos (400-900 por centímetro cuadrado) y son más grandes en la cara, sobre todo en la “T facial” (frente, nariz, barbilla), en el cuero cabelludo, en el escote y en la espalda entre los omóplatos.

Para evaluar con precisión la presencia de puntos negros, incluso los que no se ven a simple vista, se utiliza la luz de Wood (de tipo ultravioleta), que resalta puntos brillantes que van del amarillo claro al naranja según el grado de oxidación del sebo. Cuando la piel seborreica evoluciona hacia su expresión patológica, hablamos de “acné”, donde el contenido de los comedones representa un excelente terreno de crecimiento para las bacterias normalmente presentes en la superficie de la piel.

Piel de clío radiante

Este problema se debe principalmente a la producción excesiva de sebo denso y ceroso y al uso de cosméticos que no son adecuados para su tipo de piel, mientras que los malos hábitos alimenticios pueden agravar la situación.

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El tratamiento de la piel asfíctica requiere prácticas de higiene diaria y tratamientos dermocosméticos específicos que puedan reducir las imperfecciones existentes y prevenir este tipo de problemas.

Como su nombre indica, la piel “asfixiada” se define como “sin respiración”. Desde el punto de vista histológico y estético, este problema es una complicación de las pieles mixtas o grasas.

Grises en la cara

Polvo: las bases de maquillaje en polvo son polvos sueltos o compactos, siendo los primeros menos opacos que los segundos. Las bases de maquillaje en polvo suelen ser opacas y suelen afectar a la naturalidad de la piel.

Una vez que hayas decidido el acabado y la textura más adecuados para ti, debes centrarte en el importantísimo factor de la elección del color. Elegir el color de la base de maquillaje siempre parece una gran tarea, pero te aseguro que puedes simplificarla teniendo en cuenta dos factores clave: el tono y el subtono.

Antes de pasar al subtono, quiero precisar un detalle fundamental: ¡la base de maquillaje NO debe oscurecer el rostro! La base de maquillaje debe uniformar la tez sin alterar el color de ninguna manera.

Para facilitarte el trabajo, equípate con un espejo y observa el color de tu piel entre la cara y el cuello. Recuerda que tu base de maquillaje no debe coincidir con el color de tu brazo, sino con el de tu cara. Si no puedes distinguir el color en los muestrarios, siempre puedes ir a una tienda y buscar tu color, recordando mirarlo al aire libre con luz natural.

Remedios para la piel apagada

Las palmas de los callos son una afección cutánea en la que la piel de la palma se vuelve gruesa y aterciopelada con pliegues pronunciados en las líneas de la mano. Como su nombre indica, la piel adquiere un aspecto que recuerda a los callos hervidos. A menudo es un signo de cáncer.

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Si las manos y los pies se vuelven marrones y duros como la madera, la culpa puede ser de la fibrosis sistémica nefrogénica, una enfermedad que comienza con una decoloración marrón y una hendidura en los antebrazos y las piernas. A veces también se aprecia una pequeña mancha amarilla en los ojos. Los investigadores han descubierto que el tinte utilizado durante una resonancia magnética desencadena esta afección en algunas personas con enfermedades renales.

Si observa una pequeña bola de color blanco amarillento en el párpado, podría tratarse de un xantelasma, una acumulación de grasa y, en particular, de colesterol, un posible signo de hipercolesterolemia. Los xantelasmas pueden aparecer tanto en los párpados inferiores como en los superiores. En algunos casos, incluso pueden encontrarse en el iris o la córnea. Suelen ser elevados y tienen una consistencia suave y aterciopelada. Al principio aparecen como manchas borrosas de color rosa-anaranjado. Con el tiempo se convierten en placas elevadas y amarillentas.