Las espinillas están formadas por la grasa que se acumula dentro del folículos pilosos. Este sebo se vuelve de color oscuro cuando se oxida y ensucia.

Aparecen principalmente en zonas del cuerpo con mayor presencia de glándulas sebáceas, en la cara tienden a manifestarse en el llamado zona T, es decir, en la nariz, el mentón y la frente. Aunque son más comunes en pieles grasas o mixtas, propensas al acné, también pueden ocurrir en pieles más maduras y secas.

El arma principal para combatir las espinillas es el prevención. Sobre todo, es importante mantener siempre la piel limpia, hidratada adecuadamente y seguir una dieta correcta, rica en alimentos vegetales. ¿Alguna idea para una mascarilla totalmente natural?

5 mascarillas faciales caseras contra puntos negros

Veamos ahora cómo ponerlo en la práctica.

5 mascarillas faciales caseras contra puntos negros

Antes de aplicar cualquier mascarilla es recomendable preparar la piel, haciendo que los poros se abran bien, si es posible con ayuda de vapor caliente.

1 Mascarilla purificante de limón y miel

Esta mascarilla purificante de limón y miel es adecuada para pieles grasas y con tendencia acneica, y es sobre todo un remedio preventivo, es decir, sirve para mantener la piel limpia y evitar la acumulación de sebo y, en consecuencia, la formación de puntos negros.

El limón purifica, mientras que la miel tiene propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y cicatrizantes. Los ingredientes necesarios son solo dos:

  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 2 cucharadas de miel

Mezcla las dos cucharadas de zumo de limón con las dos cucharadas de miel. Obtendrás una mascarilla de consistencia bastante líquida, que se aplicará con ayuda de un algodón o una esponja, pero ten cuidando de no acercarte demasiado al contorno de ojos.

Dejar actuar 15 minutos y aclara con agua tibia. La frecuencia de uso recomendada varía según sus necesidades específicas. Sin embargo, es una máscara que se puede utilizar una vez a la semana.

2 Mascarilla exfoliante de bicarbonato y miel

La mascarilla exfoliante de miel y bicarbonato explota las cualidades purificantes del bicarbonato; y al ser áspero, actúa como un exfoliante. Sin embargo, ten cuidado porque el bicarbonato, aunque “endulzado” con miel, no es un ingrediente delicado y, por lo tanto, se debe prestar especial atención.  Ten precaución en caso de piel sensible. En cualquier caso, no lo uses con demasiada frecuencia, máximo una vez al mes. También en este caso los ingredientes son solo dos:

  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharada de miel

Mezclar los ingredientes y aplicar con un pincel de maquillaje, sobre la piel bien limpia, solo en la zona afectada por la presencia de puntos negros. Dejar actuar unos diez minutos y aclarar con agua tibia. Si sientes picazón o ardor, enjuaga inmediatamente. Esta mascarilla es apta para pieles grasas.

3 Mascarilla de arcilla, miel y aceite de jojoba

Esta mascara previene las espinillas y facilita su eliminación. La arcilla absorbe las impurezas de la piel y cierra los poros. El aceite de jojoba ayuda a regular la producción de sebo y es muy rico en vitamina E. Para hacer esta mascarilla necesitas:

  • 2 cucharaditas de arcilla (verde o blanca)
  • 1 cucharada de miel
  • Unas gotas de aceite de jojoba

Mezclar todos los ingredientes en un bol. A la hora de preparar compuestos de arcilla, no utilices nunca herramientas metálicas (cucharas, cuencos …) ya que, en contacto con el metal, libera sustancias nocivas.

Aplicar una ligera capa de mascarilla y dejar actuar unos diez minutos o en todo caso hasta que la arcilla se haya secado. Advertencia: la piel no debe tirar. Por lo tanto, la mascarilla debe enjuagarse con agua tibia antes de que esto suceda o tan pronto como comience a sentir un ligero tirón.

Es apto para todo tipo de pieles, incluso es especialmente recomendado en caso de pieles mixtas y grasas, propensas al acné. Lo importante, sin embargo, es repartirla solo en las zonas afectadas por los puntos negros y / o por la acumulación de sebo. Por otro lado, aquellos con piel grasa y propensa al acné pueden aplicarla por todo el rostro evitando el área del contorno de ojos.

Para pieles reactivas y sensibles es recomendable utilizar, la arcilla blanca.

Gracias a la presencia de aceite de jojoba, que tiene un importante efecto antioxidante, esta mascarilla es también apta para pieles maduras. Puede repetirse una vez a la semana, pero evita hacerlo durante períodos prolongados.

4 Mascarilla de clara de huevo

Esta mascarilla se puede repetir una vez a la semana y es apta para todo tipo de pieles. El huevo, de hecho, tiene propiedades regeneradoras, hidratantes y nutritivas. Para darte cuenta de que necesitas:

  • Clara de un huevo
  • Papel de cocina

Batir la clara de huevo en un bol hasta que esté semi-batida. Aplicar con una brocha sobre la piel del rostro y cubrir con hojas de papel de cocina. Aplicar otra capa ligera de clara de huevo sobre el papel de cocina y esperar unos minutos. Cuando la clara de huevo se seca y la piel comienza a estirarse, retira suavemente el papel de cocina y lava bien tu rostro con agua, completando la limpieza con tu limpiador favorito si es necesario.

5 Mascarilla limpiadora con canela y miel

La mascarilla de canela y miel aprovecha las propiedades de la miel junto con cualidades limpiadoras y antisépticas de la canela para limpiar profundamente la piel y mantenerla alejada de impurezas y puntos negros. Además, también actúa como un limpiador. Para prepararlo necesitas:

  • 1 cucharada de canela molida
  • 2 cucharadas de miel

Vierte la canela primero y luego la miel en un bol, mezcla bien hasta que la masa esté suave. Aplica sobre la piel del rostro limpia y seca, espera 10 minutos y enjuaga.

Gracias a la presencia de miel, que también tiene cualidades nutritivas, esta mascarilla es muy adecuada para todo tipo de piel. La frecuencia de aplicación depende de las necesidades específicas.