Manos agrietadas – remedios de la abuela

Si estás sano, sólo debes molestarte en tratar las callosidades y los callos si te causan molestias específicas: en la mayoría de las personas desaparecen simplemente eliminando la causa de la fricción o la presión.

Si padeces diabetes o problemas de circulación, pide consejo a tu médico antes de iniciar cualquier terapia de bricolaje, ya que cualquier lesión en los pies, por pequeña que sea, podría provocar una úlcera difícil de tratar.

Las farmacias ofrecen una amplia gama de productos para ayudar a curar la piel engrosada y endurecida. Pida consejo a su médico, podólogo o farmacéutico.

Algunos productos de venta libre que se utilizan para tratar los callos y las durezas contienen ácido salicílico, una sustancia que se utiliza para ayudar a ablandar la capa superficial de la piel muerta para poder eliminarla fácilmente. Los productos son suaves y no deberían causar dolor.

Caspa en los dedos

Por ello, la elección de los productos para la limpieza de las manos debe recaer en productos delicados -mejor aún si están enriquecidos con nutrientes- para respetar el pH fisiológico de la piel, mantener intacta la composición de la película hidrolipídica de la epidermis y, en consecuencia, prevenir las infecciones bacterianas.

Dejando a un lado los trastornos de las manos causados por condiciones patológicas subyacentes, entre los problemas de la piel que sufre especialmente la población se encuentran las manos secas, rojas, agrietadas o con manchas.

Las manos enrojecidas pueden ser el resultado del lavado frecuente con productos agresivos, o la consecuencia de los cambios de temperatura. Estos factores predisponen a que la piel de las manos se enrojezca y se irrite, a menudo acompañada de ardor, hormigueo y picor. Las manos enrojecidas, calientes y secas al tacto, presentan grietas y rojeces evidentes, lo que las hace extremadamente sensibles a las agresiones externas.

Las manos secas y agrietadas son el resultado de una serie de agresiones térmicas, químicas y físicas que afectan a las manos. El uso inmoderado de detergentes agresivos, los cambios bruscos de temperatura y el descuido del cuidado de las manos pueden alterar la barrera hidrolipídica natural que recubre la piel.

Descamación de los dedos

Los juanetes y las callosidades son capas de piel engrosadas y endurecidas que se desarrollan cuando la piel intenta protegerse de la fricción y la presión; en la mayoría de los casos, los juanetes y las callosidades afectan a los pies y a las manos, especialmente a los dedos.

Si el callo o la caspa empiezan a doler mucho o se inflaman, acude al médico. Si padece diabetes o problemas de circulación, pida consejo a su médico antes de iniciar cualquier terapia de bricolaje, ya que cualquier lesión en los pies, por pequeña que sea, podría provocar una úlcera difícil de tratar.

Retirar el exceso de piel, sin cortarla. Durante o después de la ducha, frote el juanete o los callos con una piedra pómez o una toalla para eliminar la primera capa de piel. No utilice tijeras ni cortaúñas para cortar la piel. Si padeces diabetes, no utilices la piedra pómez, ya que eres más propenso a las infecciones.

Protégete. Usar plantillas de fieltro o parches no medicados, o vendar las zonas que rozan con el calzado. Puedes probar a llevar almohadillas que separen los dedos de los pies o poner un poco de lana entre ellos.

Remedios naturales para las manos secas

Buenos días. Desde hace unos 4 años sufro de dermatitis seborreica en las cejas y la cara, acompañada de picores y escamas blancas. Tras consultar a varios dermatólogos, he utilizado varias cremas con cortisona y otras. Las cremas de cortisona consiguieron hacer desaparecer las manchas, pero en cuanto dejé de usarlas, volvieron a aparecer y con los años las manchas se han hecho más grandes, sobre todo en la zona de la cara. Escribo este correo electrónico para recibir algún otro consejo porque el trastorno está empezando a molestarme también en un sentido psicológico. Gracias de antemano por su atención.

Hola, tengo dermatitis atópica (zona de las mejillas)…. He intentado tratarlo con cremas de cortisona que, después de dejarlas, sólo han empeorado la situación. He leído que no necesitas cremas hidratantes, sino una que restaure la barrera cutánea. ¿Qué puedo hacer?

Su descripción suena a eczema de contacto. Evidentemente, le aconsejo que consulte a un dermatólogo experto que, además, podría prescribirle pruebas de alergia específicas (pruebas de parche). Prof. Cleto Veller Fornasa – Centro de Estudios GISED