Poros dilatados: que son

Todos lo sabemos, pero recuerda: los poros son una parte esencial de nuestra piel. Se trata de glándulas sebáceas y sudoríparas pequeñas, incluso diminutas, que dan a la epidermis un aspecto hidratado y suave y que regulan la transpiración cutánea. Generalmente no son problemáticos a menos que aumenten de tamaño, es decir, se dilaten.

El problema de los poros dilatados afecta especialmente a las mujeres y la mala noticia es que cuando se abren difícilmente volverán a tener un tamaño más pequeño. Sí, porque no existe un tratamiento dermatológico y cosmético definitivo, aunque muchos productos cuentan con estas capacidades, aunque existen muchos productos que pueden ayudarte a mantener la situación bajo control, calmando la apariencia.

apuntalado de tu piel.

La dilatación de los poros puede estar ligada a diversos factores como el uso de productos cosméticos demasiado agresivos y nocivos para nuestra piel o incluso, quizás sobre todo, a una limpieza incorrecta de la epidermis. También pueden contribuir la nutrición, el envejecimiento y por tanto la pérdida de elasticidad de la piel, o una predisposición natural, que muchas veces también implica la aparición de piel grasosa, otra expresión disfuncional de los poros que producen una mayor cantidad de sebo. Advertencia: a menudo los dos problemas van de la mano, pero cabe señalar que en realidad siguen siendo dos cosas distintas.

Cara, las zonas más afectadas son nariz, frente, barbilla y mejillas

Es el rostro el más afectado por el problema de los poros dilatados. En particular, el tan temido y odiado zona T (frente, nariz, mentón) y la zona de las mejillas. Lo que hace que todo sea realmente molesto es que son visibles y muchas veces, como consecuencia de la frecuente presencia de piel grasa, se acompañan de puntos negros.

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Poros dilatados, ¿qué remedios existen?

Como se mencionó, no existen remedios comunes y definitivos para este problema. Pero es posible tomar medidas que puedan reducir el problema o incluso prevenirlo.

En primer lugar, es importante proceder siempre con una limpieza profunda del rostro, porque la acumulación de impurezas tiende a agrandar los poros en un intento de expulsarlos. La leche limpiadora, el gel exfoliante para un exfoliante eficaz pero no demasiado agresiva (mejor con extractos naturales o que contengan zinc) y los desmaquillantes deben convertirse en tus fieles compañeros de viaje, además de un buen tónico astringente.

Si tienes la piel grasa, los reguladores de sebo también pueden ayudarte a mantener bajo control el problema de los puntos negros. También es recomendable aplicar una mascarilla de arcilla una vez a la semana durante veinte minutos para hidratar y suavizar la piel.

Aspirina contra los poros dilatados

Bueno, sí. La aspirina, o más bien el ácido acetilsalicílico que contiene, es un excelente remedio para los poros dilatados. Esta sustancia puede desinfectar y limpiar la piel a fondo. La mejor forma de utilizarlo es disolver tres en poco más de dos dedos de agua hirviendo medidos en una taza de leche; Deja enfriar la mezcla, toma un hisopo de algodón, sumérgelo en la solución y golpea la cara previamente limpia. Si esto no crea reacciones alérgicas y enrojecimiento, deja que la solución permanezca durante unos diez minutos y luego enjuaga bien.

Láser vs poros dilatados

En algunos casos, sin embargo, estos remedios son realmente ineficaces. La situación se ha degenerado hasta tal punto que solo se arriesgaría a gastar tiempo y dinero sin recibir retroalimentación. En este caso es bueno que contactes con un médico especialista, un dermatólogo, que te podrá orientar – según el caso – incluso hacia soluciones definitivas más drásticas, como la cirugía láser. En este caso, el objetivo es actuar sobre colágeno que caracteriza nuestra piel y determina así un estrechamiento de los poros.

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