Botox antes y después

Son las causadas por los movimientos continuos de la cara: por ejemplo, las arrugas horizontales de la frente, las verticales del entrecejo, que se forman en quienes tienden a arrugar la frente, y dan una expresión severa al rostro. Las arrugas dinámicas son las del contorno de los ojos, también conocidas como patas de gallo.

Algunos pacientes piden un rostro completamente libre de arrugas, y esto se consigue con una dosis más alta. Después de los procedimientos con ácido hialurónico y botox, se sugiere proteger la piel del sol con un protector solar con un factor de protección alto.

Botox y ácido hialurónico juntos

Este tipo de arruga suele tener su origen en las posturas adoptadas durante el sueño, piense en dormir toda la noche sobre el mismo lado. Sólo se pueden corregir con rellenos (ácido hialurónico y colágeno), que tienen una función de relleno.

A diferencia de las arrugas dinámicas, las arrugas estáticas pueden corregirse con rellenos de ácido hialurónico (o colágeno). En cambio, los “collares de Venus”, las arrugas horizontales que se forman alrededor del cuello, deben tratarse con Botox, como consecuencia de la relajación de la piel.

Botox ojos antes y después

Ambos tratamientos son temporales: el Botox dura de 4 a 6 meses, mientras que el Filler dura de 4 a 12 meses, dependiendo de la zona tratada y de la respuesta del cuerpo, que varía de una persona a otra. Los productos son eliminados por el organismo de forma fisiológica; los tratamientos deben repetirse para mantener su efecto en el tiempo.

La Medicina Estética ofrece innumerables soluciones a los problemas cutáneos y corporales, permitiendo una mejora rápida y mínimamente invasiva. Cada problema tiene su propia solución y su tratamiento específico: ¡contacte con nosotros, estaremos encantados de asesorarle sobre la mejor opción para lograr su objetivo!

Costes del bótox y del ácido hialurónico

El bótox y los rellenos de ácido hialurónico son tratamientos de medicina estética que se administran mediante inyecciones por un cirujano y son mínimamente invasivos, en el sentido de que no implican cirugía.

Pueden rellenar los labios finos, rellenar las zonas huecas de la cara, mejorar el contorno de los ojos o, por ejemplo, algunas cicatrices; por último, rellenan y mejoran las arrugas estáticas, como las de la nariz y la parte inferior de la cara.

Los principales riesgos se deben a una inyección incorrecta e implican, por ejemplo, la caída de la ceja o del párpado si se inyecta demasiado cerca del ojo, o la parálisis de un músculo cercano al que se inyecta.